CARTA DE OPINIÓN INVIERNO 2024
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opinión / análisis
Tuesday August 06, 2024 02:54
by Federación Anarquista Santiago - 1 of Anarkismo Editorial Group
grupolibertariovialibre at gmail dot com

Como Federación Anarquista Santiago hacemos un llamado no sólo a seguir organizándonos, sino también, a expandir la solidaridad con lxs compañerxs que se encuentran tras las rejas. Hoy, más que nunca, debemos afianzar las redes militantes que se enraízan bajo el inerte cemento de las urbes, a través del poder autogestivo, la lucha por la vida digna y el levantamiento de comunidades organizadas avanzando en diálogo con los demás actores y sujetos que se muestran inconformes ante la poética meritocrática, clasemediera y patriarcal del neoliberalismo. No nos rendiremos hasta ver por el suelo al último bastión de esta nauseabunda realidad.

A primera vista, la consigna Que la crisis no la paguen los pobres puede parecer un tanto reiterativa. En nuestros 5 años de existencia, aquella frase ha colmado innumerables lienzos, panfletos, gritos y cánticos de protesta que, no sin razón, vuelven a tomar sentido en cada política anti-pobres que emprende el Estado junto a los capitalistas y gobernantes de turno. El progresismo que hoy gobierna no es la excepción, ya que ha tomado la decisión de “hacerse responsable” del monto que se adeuda con las empresas energéticas desde 2019 y que ronda los 6.000 millones de dólares. Así, el Consejo Nacional aprobó una norma que busca regular el precio de la electricidad y dio vía libre a las compañías para que eleven el valor de la luz. El incremento, como lo señaló El País, alcanzará hasta un 60% en el 2025 (2 de julio de 2024), con lo cual, la deuda la terminaremos pagando los pobres.
Una vez más, la coalición formada por el Frente Amplio y la ex Nueva Mayoría nos demuestran lo inhumano del sistema democrático-liberal; en pleno invierno, marcado por intensas lluvias, las viviendas entregadas por SERVIU no resisten los embates del clima dejando al descubierto las negligencias de las constructoras y las licitaciones; los violentos desalojos de los últimos meses han lanzado a cientos de familias a las calles y el Estado y los empresarios del rubro eléctrico golpean –sin piedad– a ese 71,1% de la población que gana menos de $700.000 líquidos y, con más fuerza aún, al 55,7% del país que no supera los $500.000 mensuales (Fundación Sol, 2024, p. 4).
Ahora bien, a semejanza del ave fénix cuando renace de las cenizas, los lazos de solidaridad al interior de dichos contextos son prácticamente inherentes. Las ollas comunes, el cuidado colectivo y la seguridad –no policial– de los territorios son un sello distintivo a la hora de afrontar los coletazos del sistema capitalista-patriarcal. En este marco, las mujeres pobladoras han sido –y son– quienes encauzan los flujos de rebeldía y resistencia al interior de los diversos barrios y poblaciones del país, afrontando una lucha multifactorial contra las opresiones de género, clase y, con mayor énfasis los últimos años, el dogma racista y xenófobo que permea transversalmente a nuestra sociedad.
Desafortunadamente, hace un par de días la justicia chilena sacó a relucir aquel doble estándar que le caracteriza en materias de género y clase. El padre del reconocido senador UDI, Javier Macaya, fue condenado a seis años de prisión por abuso sexual contra dos de sus nietas cuando estas no tenían más de 12 años, contándose entre las pruebas el video que grabó una de ellas. Como si esto fuera poco, el “honorable” parlamentario de la extrema derecha no dudó en defender a su retorcido progenitor –Eduardo Macaya–, refiriéndose a la denunciante, y quien grabó el ya mencionado video, como «una niña agrandada» que ocupaba pañuelo verde –pro aborto– y subía videos a redes sociales (Diario UChile, 24 de julio de 2024).
Haciendo uso indiscriminado de su privilegiada posición de hombre blanco oligárquico, el senador UDI movió los hilos para que Eduardo Macaya, en primera instancia, estuviera en un módulo hospitalario especial y no junto a la población penal de la cárcel. Peor aún, es cuando CIPER (26 de julio de 2024) revela que Javier llamó a la Defensoría de la Niñez preguntando sobre el estado del caso, pues la horrible situación era sólo «un tema político».
En esta línea de sistemática vulneración a las infancias, las mujeres y lxs pobres, cobra total sentido la criminalización de la protesta que ha vehiculizado la clase política –de “izquierda” a derecha– el último tiempo. A un año de la promulgación de la Ley Naín-Retamal, el andamiaje represivo ha perfeccionado su accionar, materializándolo en los allanamientos cometidos hace algunas semanas en la Villa Francia. Según Carolina Tohá, «una cosa es lo que hizo la dictadura cruelmente y de forma asesina, y otra cosa es lo que se hace en democracia», pues paradójicamente «en democracia no está permitido ocupar armas de fuego para expresar ideas, en democracia se opera en transparencia y esta operación se ha hecho en transparencia» (Diario UChile, 8 de julio de 2024).
La ministra, al igual que toda su coalición, hace gárgaras con el concepto de democracia; se siente pregonera del ideal que coartó a la dictadura con nada más –ridículo– que un lápiz y un papel. Por lo visto, olvidó el actuar de La Oficina durante la década de 1990, órgano estatal heredero de la DINA que promovió la táctica de la guerra sucia contra la izquierda que no adhirió al circo de la alegría ya viene. Quizás, también sufrió una suerte de laguna mental al omitir los asesinatos de Alex Lemun, Matías Catrileo, Camilo Catrillanca, Emilia Bau, lxs 34 muertxs del estallido social, las decenas de jóvenes de población que han caído tras el gatillo narco-policial y las innumerables mujeres que han sido víctimas de la violencia y la justicia patriarcal. Porque sí, ministra, estamos en el siglo XXI y ya nadie puede engañarnos con el supuesto de “las fuerzas de orden son apolíticas” y “la ley es imparcial para todxs”. Es cuestión de escuchar el discurso de ex uniformados como Claudio Crespo, quien fundó el partido de extrema derecha, Alternativa por Chile. También, se podría mencionar el hecho de que el abusador, Eduardo Macaya –y otros tantos–, le concedieron el beneficio inaudito del arresto domiciliario, pero que gracias a las abruptas manifestaciones el poder judicial debió anular su fallo y encarcelar al infame sujeto. ¡Vaya forma de no involucrarse en política y asegurar la igualdad ante la ley!
Por todo lo anterior, como Federación Anarquista Santiago hacemos un llamado no sólo a seguir organizándonos, sino también, a expandir la solidaridad con lxs compañerxs que se encuentran tras las rejas. Hoy, más que nunca, debemos afianzar las redes militantes que se enraízan bajo el inerte cemento de las urbes, a través del poder autogestivo, la lucha por la vida digna y el levantamiento de comunidades organizadas avanzando en diálogo con los demás actores y sujetos que se muestran inconformes ante la poética meritocrática, clasemediera y patriarcal del neoliberalismo. No nos rendiremos hasta ver por el suelo al último bastión de esta nauseabunda realidad.
¡Arriba lxs que luchan!
¡Libertad a lxs presxs políticxs de la democracia!
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