user preferences

New Events

International

no event posted in the last week

Upcoming Events

International | The left

no events match your query!

Comunismo y Anarquía

category international | the left | opinion/analysis author Thursday January 04, 2007 05:37author by RLA - Red Libertaria (Argentina)author email red-libertaria at lycos dot com Report this post to the editors

Luego de que la URSS mostrará cuán idéntica era al capitalismo que decía combatir, y después de la rápida conversión de sus líderes al neoliberalismo, quedaba claro que algo andaba mal. Este hecho nuevamente reafirma la vigencia del anarquismo como crítica, lo reinvidncia como propuesta, y nos llama a todos a la acción consecuente en la lucha revolucionaria, por ese mundo que llevamos en nuestros corazones y que está crecienco en este instante.

Corría 1989 y desde la tele nos mostraban imágenes del fin de la República Democrática Alemana. Poco después le tocaría a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. La mayoría miraba sin entender mucho pero sabiendo que algo no cerraba, ¿cómo podía ser que los “gobiernos populares” se rindiesen sin lucha?, ¿cómo podía ser que “la patria del proletariado” no fuese defendida por el proletariado? , ¿cómo podía ser que los máximos líderes del “partido de vanguardia”, “representante histórico de los intereses de la clase trabajadora” se repartiesen las empresas estatales mientras declaraban el remate del “Estado Obrero” y su desguace para venta como chatarra? Los trabajadores se emocionaban esperanzados o aceptaban resignadamente un cambio de jefe. De cualquier manera, quedó claro lo que pensaban de la URSS y la “dictadura del proletariado” cuando le dieron la espalda. Había pasado mucho tiempo desde que la revolución sacudiera al mundo y ya nadie creía en ella.

Algunos hablaron de traición y se dispusieron a repetir el intento, reinvindicando la experiencia de casi un siglo de luchas y revoluciones que tuvieron como ineludible referencia a la Revolución Rusa, al Partido Bolchevique, y a Lenin (cuando no a Trotsky, Mao, y Stalin). Otros se pasaron con todo y banderas al reformismo, abjuraron de su pasado “extremista” y se dispusieron a hacer “oposición leal” y “moderada” intentando suavizar los aspectos más brutales del monstruo. Muchos se sumieron en el derrotismo y el cinismo, abrazando los nuevos tiempos o refugiándose en la comodidad de la vida privada. Hubo también aquellos que siguieron luchando, ya sin brújula ni certezas más que el rechazo al individualismo mezquino y el amor solidario al pueblo.

No era la primera vez que hechos difíciles de tragar generaban rupturas (la masacre de Kronstadt, las grandes purgas, la alianza con Hitler, la invasión a Hungría y muchos otros) pero este golpe parecía dejar en Knock Out a la izquierda. Y los voceros del poder (periodistas, intelectuales, funcionarios y funcionales) declararon el fin de la historia. Aún así, no pudieron evitar que hubiese aquellos que comenzaron a hacerse preguntas incómodas. Es que en el medio de la desorientación hacían falta respuestas, no se podía hacer (no se puede hacer) como que no había pasado nada. La crítica, propuesta y acción anarquistas olvidadas ante el deslumbramiento del “éxito” leninista y la durísima represión resurgieron a la luz luego de años de olvido.

Crítica

Los anarquistas siempre fuimos claros sobre este tema, ya Bakunin en su debate con Marx (en el seno de la Primera Internacional y defendiendo las prácticas antiautoritarias y revolucionarias de parte del movimiento obrero) decía “ningún Estado, por democráticas que sean sus formas, aun la república política más roja, popular sólo en el sentido mentiroso conocido con el nombre de representación del pueblo, no tendrá fuerza para dar al pueblo lo que desea, es decir la organización libre de sus propios intereses de abajo a arriba, sin ninguna injerencia, tutela o violencia de arriba, porque todo Estado, aunque sea el más republicano y el más democrático, incluso el Estado pseudopopular, inventado por el señor Marx, no representa, en su esencia, nada más que el gobierno de las masas de arriba a abajo por intermedio de la minoría intelectual, es decir de la más privilegiada, de quien se pretende que comprende y percibe mejor los intereses reales del pueblo que el pueblo mismo”. Porque seguimos creyendo que (como dijera Bakunin) “ninguna dictadura puede tener otro objeto que su propia perpetuación y no es capaz de engendrar y desarrollar en el pueblo que la soporta más que la esclavitud” y porque estamos “convencidos de que libertad sin Socialismo es privilegio e injusticia y que Socialismo sin libertad es esclavitud y brutalidad”, es que luchamos por el comunismo y por la anarquía.

Hoy como ayer, no podemos dejar de reivindicar la entrega sincera y laburo formidable de muchos militantes que dan lo mejor de sí por impulsar al pueblo a organizarse y luchar. Y lo decimos sin importar su identificación ideológica y partidaria sino su práctica. De su ejemplo aprenderemos también, pero no por este respeto, ganado una y mil veces, habremos de callar nuestras diferencias y críticas.

Propuesta

A esta concepción de la revolución (y a las que le dejan la puerta abierta con planteos poco claros, ambiguos o directamente no dando respuesta alguna al problema de los métodos aceptables para lograr la unidad tan imprescindible en una situación revolucionaria), la toma del poder por parte de una minoría en nombre del pueblo al que le impondrá las decisiones “correctas” aunque para hacerlo tenga que recurrir a los métodos del enemigo (amenazas, represión, censura, persecución, encierro, tortura, exilio y asesinato de oponentes políticos y todo aquel que se atreva a cuestionar a los dirigentes y sus decisiones) los anarquistas contraponemos la coordinación voluntaria de las organizaciones fruto de la iniciativa popular y la solidaridad obrera para el desarrollo y defensa de la revolución.

A los ejércitos de reclutas que se sostienen a punta de pistola y bajo amenaza de muerte les oponemos las milicias voluntarias y el control democrático de los oficiales-delegados por la base y de las fuerzas en su conjunto por las organizaciones populares.

A los directores de empresa nombrados y sostenidos por el Estado les oponemos la autogestión obrera, la asamblea como máxima instancia de decisión y los delegados y comisiones mandatados, controlados y revocables. Al autoritarismo oponemos el libre acuerdo y el convencimiento mediante el diálogo y el ejemplo. A la centralización y subordinación forzosa del pueblo a los dirigentes oponemos el federalismo y la democracia directa (que las decisiones las tomen aquellos que vayan a ser afectados por ellas).

Acción

Cuando recordamos a aquél formidable movimiento, que mostró su potencia y fortaleza en las huelgas de masas de la Patagonia y de la Forestal, en las luchas callejeras de la Semana Trágica y del Centenario, en la lucha por las 8 horas y los mártires de Chicago, en las tomas de fábrica y la resistencia al fascismo en Italia, en los consejos obreros y guerrillas de la Revolución Rusa, en las milicias y colectivizaciones voluntarias de la Revolución Española, en la clase obrera toda y sus grandes luchas; no lo hacemos por nostalgia ni melancolía, lo hacemos porque de la memoria y el ejemplo de esas luchas, de esas construcciones humildes y sinceras fruto de la entrega y el sacrificio incomparables de tantos compañeros y compañeras debemos sacar fuerzas y enseñanzas, para seguir adelante.

Ahora que el pueblo ha demostrado que es capaz de, una vez más, devolver los golpes y levantarse; ahora que resurgen esas viejas prácticas tan cercanas al ideario anarquista, de democracia y acción directas; debemos redoblar nuestros esfuerzos para dar lo mejor de nosotros y avanzar junto al pueblo, acompañándolo e intentando (a fuerza de lucha sin cuartel, esfuerzo denodado y ejemplo consecuente) llevarlo hacia la lucha revolucionaria y libertaria.

El desafío es grande pero sabemos que somos muchos los que compartimos esta convicción. Por eso, invitamos a todos los compañeros y compañeras a arrimar el hombro y acercarse, para construir juntos ese mundo nuevo que (como dijera el camarada Durruti) llevamos en nuestros corazones y está creciendo en este instante.

author by simon sanchezpublication date Tue May 29, 2007 03:44author email mgzsimon at hotmail dot comReport this post to the editors

la invitacion seria no a enfrentar ideologias libertarias, sino corregirlas, para ponerlas en pro del bienestar del pueblo que siempre el que lleva del bulto, deveriamos unirnos y pensar en destriur el estado capitalista para despues construir un nuevo mundo de igualdad y fraternidad.

 
This page can be viewed in
English Italiano Deutsch
La une du numéro 27 de Cause commune

Latest News

International | The left | ca

Fri 19 Mar, 14:41

browse text browse image

Murray Bookchin, 1921-2006 imageMurray Bookchin ha muerto 18:22 Tue 01 Aug by Chacalón 0 comments

Opinion and Analysis

imageLos anarquistas y las polémicas sobre Chomsky, Chavez y otros Feb 08 by José María Olaizola 0 comments

imageReflexiones críticas en torno a Chomsky y sus detractores en el anarquismo Jan 12 by Frank Mintz 0 comments

image¿Qué es el anarquismo de lucha de clases? Sep 14 by Wayne Price 0 comments

imageSalvemos el capitalismo, que vuelva Zelaya. Jul 01 by Andrés Bianque 2 comments

imageA 50 años de la revolución cubana, a 15 del alzamiento zapatista Jan 03 by Comunistas libertarios desde el estado español 0 comments

more >>

Press Releases

imageMurray Bookchin ha muerto Aug 01 Anarkismo Editorial Group 0 comments

© 2005-2010 Anarkismo.net. Unless otherwise stated by the author, all content is free for non-commercial reuse, reprint, and rebroadcast, on the net and elsewhere. Opinions are those of the contributors and are not necessarily endorsed by Anarkismo.net. [ Disclaimer | Privacy ]