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Venezuela: Revisar la política/Repensar lo político

category venezuela / colombia | la izquierda | opinión / análisis author Tuesday April 23, 2013 18:38author by Enrique Rey Torres - Federación Anarquista Revolucionaria de Venezuela Report this post to the editors

Los recientes resultados electorales han generado un conjunto de debates que buscan tanto caracterizar las causas del poco margen obtenido, como poner de manifiesto los nudos de tensión y problematización que permitan, en la coyuntura actual, re-definir y darle continuidad a la imagen de futuro proyectada en la figura de Chávez como líder indiscutible del proceso venezolano.

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Los recientes resultados electorales han generado un conjunto de debates que buscan tanto caracterizar las causas del poco margen obtenido, como poner de manifiesto los nudos de tensión y problematización que permitan, en la coyuntura actual, re-definir y darle continuidad a la imagen de futuro proyectada en la figura de Chávez como líder indiscutible del proceso venezolano. Los debates no han sido sencillos. Entre el duelo reciente, el shock de los resultados y la imagen de conflictividad social que la oposición ha querido proyectar, ha sido poco el tiempo que permitiría rebasar la inmediatez del contexto para revisar las prácticas y acontecimientos recientes en toda su complejidad. El proceso venezolano se configura, nuevamente, como nudo de problematización que se define a partir de la recomposición política producto de la ausencia de Chávez.

Chávez y el chavismo: fidelidad y proceso electoral

Hasta su fallecimiento, Hugo Chávez había logrado construir imágenes de identificación históricas, políticas y económicas que –articulando una narrativa de lo social- codificaron, problematizaron y entretejieron una cantidad diversa de movimientos, organizaciones e individualidades. Burgueses progresistas y activistas de izquierda, militares nacionalistas y adecos arribistas confluyeron, a través de la figura hegemónica de Hugo Chávez, en un proyecto que se caracterizaba y caracteriza más por sus tensiones que por la definición de objetivos a corto, mediano y largo plazo. En la posibilidad de su fallecimiento, quedaba la resolución de una discusión siempre postergada: el carácter histórico de su liderazgo y las posibles vías, que en términos de ruptura y/o continuidad, habrían de desplegarse.

En términos formales, esta discusión tuvo un primer punto de resolución cuando, el 08 de diciembre de 2012, Chávez anunció, por un lado, una nueva intervención quirúrgica para tratar su enfermedad, y por el otro, la petición irrevocable de que Nicolás Maduro se constituyera como nuevo líder del chavismo en el caso de que, debido a la enfermedad que padecía, algo le ocurriera o “le inhabilitara de alguna manera”. Se inició así, entre esta fecha y la de su muerte, el despliegue de una temporalidad en expectativa en la que los marcos de la política estuvieron atados a los posibles desenlaces de la situación.

Luego, desde el 05 de marzo en adelante, esa temporalidad devino en aceleración. Frente a un acontecimiento cuyas condición se encontraba, simbólicamente, por fuera de todas las posibilidades proyectadas, surge, por un lado, la necesidad de hacer frente a las coyunturas y debates generados por el fallecimiento, y por el otro, la obligación de inventar nuevas formas de ser y de actuar en el devenir político que pre-figuraba el futuro inmediato: la ausencia del elemento articulador y problematizador de las fuerzas confluyentes en el chavismo.

Surge entonces la noción de fidelidad como elemento de recomposición de la articulación y como mecanismo de reglamentación y codificación de las narrativas de lo social. Su consecuencia inmediata: que el nuevo contexto se pensara no en términos de la consolidación de una imagen próxima de futuro sino a partir y según el acontecimiento de la ausencia. La problematización queda entonces relegada y los marcos de la continuidad atados a la expectativa de la temporalidad previa. La campaña se construye en torno al capital político de Chávez y no alrededor de las dimensiones constitutivas e históricas del chavismo. Las acciones se definieron más desde la necesidad de salir de la situación y no desde la obligación de ser y actuar en ella.

Así, el poco margen de los resultados que hoy se reviste como victoria electoral es, en estricto sentido, una derrota política positiva que tiende a confrontar a la dirigencia chavista y su militancia a los errores y desaciertos del pasado reciente y el presente. Se reactiva la problematización y las dimensiones del carácter revolucionario del Estado, las características de la militancia y los mecanismos de acumulación de fuerzas en lo político vuelven a ser discutidos y debatidos ya no desde el “deber ser” sino en toda su potencialidad, es decir, desde la definición estratégica del cambio social.

Revisar la política: el consumo y las derivas de la inclusión social

En el año 98, cuando Chávez asume la presidencia de la República, recibe un Estado desmantelado. Las garantías básicas del Estado para con sus ciudadanos/as (políticas de inclusión y asistencia social, seguridad social, empleo, etc.) eran casi nulas y/o inexistentes. Las consecuencias del proceso de neoliberalización del país, si bien pudieron ser suspendidas por la insurrección popular de febrero de 1989, se manifestaban en un país en donde por ejemplo, el sector informal, tercerizado y flexibilizado era la norma.

En este sentido, el llamado a la constituyente se configuraba por un lado, como mecanismo de refundación de la república, y por el otro, como mecanismo de re-ensamblaje del Estado. En el caso venezolano, el mecanismo de re-ensamblaje tuvo unas características particulares pues, la gestión estatal debió recurrir a vías de excepción como las misiones para resolver, en el corto y mediano plazo, la larga e histórica deuda que en términos de inclusión y asistencia social aquejaba al país.

Sin embargo, y tal vez se encuentre asociado a las dinámicas de la confrontación política (11 de abril, sabotaje petrolero, referéndum revocatorio, etc.), de a poco se comenzó a visualizar el desarrollo de los “deberes de Estado” como una política estructural del cambio social. La revitalización de la presencia del Estado en viejos y nuevos lugares de la vida social generó la sensación de que éste, al cumplir con su deber, generaba transformación.

Ciertamente, en un contexto de franco neoliberalismo, las políticas de re-ensamblaje del Estado eran, en términos estrictos, un ejercicio revolucionario. Pero cierto es también que este proceso de re-ensamblaje se situaba y se sitúa aún, en las dimensiones que atañen más al problema de la gestión que a la ruptura con la naturaleza del Estado burgués. De ahí, que el Estado venezolano se caracterice más por la condición de su ambivalencia que por su definición como herramienta y centro de despliegue de la transformación. Por un lado, la vitalidad de los procesos de democratización de las estructuras de toma de decisiones y de gestión en lo local a través de consejos comunales, mesas técnicas de agua, comités de tierras urbanas, etc. Por el otro, el énfasis en el modelo minero-extractivo como forma de sustentar, a través de la distribución de la renta, todo el entramado de procesos políticos y sociales que desde el Estado se han desarrollado y se buscan desarrollar.

La ambivalencia se caracteriza entonces, entre la mano derecha y la mano izquierda del Estado, a decir del buen Bourdieu. Procesos de amplia democratización sustentados en un modelo de producción que se articula, de forma conflictiva y tensionada, por más que duela decirlo, a las nuevas lógicas de acumulación de capital, ligado a la emergencia del corredor BRICs y a las dinámicas de la acumulación por desposesión que David Harvey ha descrito durante los últimos años. Esto se traduce entonces en que el Estado venezolano, a la par que ha generado procesos políticos y sociales de democratización, también ha generado una dinámica de inclusión e incorporación económica, que no deja de ser relativa ¿tal vez?, ligada a un patrón de consumo que se tensiona y rivaliza con el modelo de sociedad que el mismo Estado enuncia como marco de construcción.

No es este el espacio para discutir las derivas del extractivismo, los procesos de diversificación de la economía y las erráticas políticas que en materia financiera han terminado por beneficiar a los grandes capitales nacionales y trasnacionales. De lo que se trata es de visualizar las formas como se traducen, en el terreno de las consecuencias políticas, los errores y desaciertos que la complejidad del proceso tiende a encubrir.

Ciertamente, no ha pasado el tiempo suficiente para caracterizar si los procesos de inclusión e incorporación a patrones de consumo básicamente capitalistas, generaron mecanismos e imágenes de identificación que influyeron al momento de ejercer el voto. En todo caso, si así fuera, es una situación que atañe más a la naturaleza del Estado y sus marcos de gestión que a las condiciones ontológicas del “sujeto popular”. Es por ello, que habría que despachar, dentro de la lógica electoral de la fidelidad, la noción antagónica de la traición.

Ausencia y racionalidad ejecutiva

Desde el 1998 hasta su fallecimiento Chávez demostró su capacidad para gestionar en coyunturas y contextos de crisis políticas. Esa capacidad, generó en su tren ejecutivo una racionalidad de acción ligada a las dimensiones del capital político que concentraba Hugo Chávez. En términos concretos, el tren ejecutivo que hoy representa la dirigencia institucional del chavismo, se acostumbró a gestionar en abundancia de capital político y desde ese precepto construyó una racionalidad ejecutiva siempre atada a la figura de Chávez y no a las características procedimentales de ser representantes del Estado.

Es por ello que desde el 08 de diciembre hasta la actualidad las declaraciones, políticas comunicacionales y manejo mediático del Estado han tendido a ser más erráticas que acertadas. El manejo desplegado durante la campaña electoral y las declaraciones frente a la conflictividad social proyectada por la oposición, pusieron de manifiesto esta condición y la apertura de un rápido proceso de reconfiguración que permitió darle, no sin cierta definición trágica, una salida coyuntural a la crisis política en ciernes. El contexto actual pone de manifiesto la necesidad de que el nuevo tren ministerial aprenda a gestionar en la escasez que produce la reducción sustancial del capital político del chavismo a la luz del poco margen obtenido en las elecciones recientes.

Solo una revisión exhaustiva de los marcos estratégicos de la gestión y la puesta en marcha de una nueva racionalidad ejecutiva que rebase los márgenes de la figura de Hugo Chávez, permitirá la recapitalización del chavismo en tanto fuerza política, antagónica y constructora del cambio social.

Crítica militante/Militancia crítica: notas para re-pensar lo político

El contexto actual pone en cuestión entonces, la necesidad de redefinir las características de los procesos de construcción de militancia, las hipótesis trazadas alrededor de los procesos de acumulación y proyección política y la configuración de una estrategia política de cambio social, que rebase los espacios locales de la reivindicación para situarse en el terreno de la producción de líneas de acción colectivas que articulen, desde el movimiento popular, el entramado de una narrativa de lo social que se configure como alternativa.

Todo esto pasaría, en primer lugar, por una caracterización clara y concisa del campo de interlocución e interpelación en el que se despliegan las tensiones y contradicciones entre el movimiento popular y el Estado. Re-afianzar la discusión alrededor de las nociones de autonomía, la soberanía y las posibilidades reales de un proceso de re-significación del Estado, implicaría entonces, en el campo de la construcción orgánica y crítica, una reflexión profunda alrededor de las políticas en las que aún persisten, de forma estructural, mecanismos clasistas de distribución y segregación espacial, debilidad en la correlación entre los espacios de participación y los espacios de toma de decisiones, la persistente homofobia en los espacios de construcción social y política, y la poca definición alrededor de las luchas indígenas por la demarcación territorial, entre muchos otros.

En segundo lugar, la necesidad de intervenir en los principales debates públicos y políticos que rebasarían el campo de la exclusiva defensa del proceso. Los debates alrededor de la inseguridad/seguridad, de la violencia, del paramilitarismo, de la especulación y de la política monetaria, por citar algunos ejemplos, son temas en los que, hasta ahora, el movimiento popular no ha intervenido de forma clara y contundente, y por tanto, han quedado relegados al campo de interlocución e interpelación entre el Estado y la oposición.

En tercer lugar, la necesidad de tensionar los mecanismos estatizantes/discursivos y políticamente correctos para re-localizarlos en el terreno mismo de la problematización política. Es decir, llevar los principales temas de debate al terreno estructural del cambio social para sacarlos del purismo de la disertación académica y el campo no-tensionado del “deber ser”, pues son éstos últimos, los que han tendido a crear una muy particular sensación en donde el compromiso ideológico pareciera despachar las dinámicas inherentes al compromiso de lucha.

Lo descrito entonces, se traduce en la necesidad de revitalizar la construcción de una militancia que despache los marcos trascendentales y objetivos de la crítica para situarla en el compromiso real, afectivo y articulado por el cambio social. Esto se traduciría en la construcción de marcos simbólicos que puedan, efectivamente, configurar una narrativa de lo social que organice, codifique y articule –en términos históricos, políticos, económicos y de pensamiento- un proceso real de transformación y construcción del socialismo.

Enrique Rey Torres

Federación Anarquista Revolucionaria de Venezuela (FARV)

author by mato salempublication date Fri May 03, 2013 20:09Report this post to the editors

El texto mas demagogo que he leído en mucho tiempo. No creo que ni lectores habituales de esta página hayan salido a flote entre semejante diarrea pseudo periodística.
¿Estado revolucionario? Pero que poca verguenza. Miren esto; http://www.youtube.com/watch?v=sh5aYGQqlos
Ustedes deberían irse poniendo las pilas, porque en un par corto de años tienen elecciones. No vaya a ser que las pierdan y se queden sin trabajito.

author by un comunista libertariopublication date Sun May 05, 2013 04:56Report this post to the editors

Veo el vídeo que subes y lo que veo precisamente es un diálogo, las tensiones lógicas entre Estado capitalista y proceso revolucionario, entre poder popular y burocracia, entre elección popular de líderes y nombramientos desde arriba, la voz de un pueblo consciente de lo que está en juego con el mantenimiento del proceso bolivariano en el gobierno, consciente de que son sus errores los que pueden hacerlo sucumbir frente a la presión de la derecha oligárquica y del imperialismo, frente al sabotaje económico y el cerco comunicacional que le tienden con la inestimable colaboración de quienes no entienden nada como tú y ven amenazados sus miserables intereses de clase media apoltronada de la IV República por la irrupción plebeya y les gustaría volver a esos tiempos en que todo era mucho más claro.

También, visto por el otro lado, desde la perspectiva de los compañeros con responsabilidades de gestión, la tensión entre intereses corporativos e intereses generales, entre lo particular y lo general, entre la imprescindible necesidad de darle voz a las masas (y ese diálogo sería inimaginable en otros países donde no existen procesos nacional-populares porque a los diez segundos la habrían cortado la palabra) y de la también necesaria unidad en la conducción del proceso.

Tensiones, contradicciones y dificultades existentes en todo proceso de cambio (¿o alguien es tan ingenuo para creer que en el Consejo de Aragón o en la Makhnovchina era todo consenso, acuerdo e intereses armónicos?) y que si se saben manejar con inteligencia son creadoras y hacen avanzar.

El texto que criticas aporta al debate necesario entre la militancia popular y de izquierda en Venezuela y lo hace desde postulados netamente libertarios, ¿hablas de demagogia? Demagogia y populismo son los términos que han acuñado las élites desplazadas y amenanzas por la irrupción plebeya en política para designar a quienes no han seguido los dictados (que serían supuestamente la ortodoxia y el "buen hacer") del FMI, el Banco Mundial, la OEA, del Consenso de Washington. ¿Populistas, entonces? A mucha honra.

Saludos al digno pueblo venezolano y mucho ánimo para afrontar estos duros momentos de presión y de reflujo de las luchas populares en el continente. No tardará mucho el día en que otros pueblos tomemos vuestro relevo, no lo dudéis.

 
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Venezuela / Colombia | La Izquierda | es

Sun 14 Feb, 12:56

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10933810_1098653513483989_8172575092281804228_n.jpg imageCon el mundo patas arriba, Se fue Galeano. 22:34 Mon 20 Apr by Colectivo Contrainformativo SubVersión 0 comments

Hoy el mundo está más que nunca patas arriba, se fue a la eternidad el hombre que hizo de sus letras rebeldía y dignidad, aquel inclaudicable luchador que con su prosa emancipada atravesó el latir insubordinado de aquellas que hacemos de nuestras vidas lucha constante e intransigente contra el capital. Se fue el escritor uruguayo Eduardo Galeano.

368235_114948_1.jpg imageApuntes ante la actual coyuntura de destitución del Alcalde de Bogotá 20:20 Tue 17 Dec by Grupo Libertario Vía Libre 0 comments

Posicionamiento del Grupo Libertario Vía Libre ante la destitución e inhabilitación del alcalde bogotano Gustavo Petro.

alejandroordonezygustavopetro549x345.jpg image¡Ni con Petro ni con Ordóñez! 07:27 Sun 15 Dec by Grupo Estudiantil Anarquista 2 comments

Sin lugar a dudas uno de los sucesos que más ha dado de que hablar en los últimos días es la destitución de Gustavo Petro como alcalde de la ciudad de Bogotá y su inhabilitación para ejercer cargos públicos durante 15 años según un fallo emitido por la Procuraduría General de la Nación. Según este órgano de vigilancia estatal, la medida obedece a las presuntas irregularidades presentadas en el cambio de esquema para la recolección de basuras implementado mediante un decreto en Diciembre del año 2012. La decisión fue dada a conocer a la opinión pública en boca del procurador Ordóñez a comienzos de esta semana y desde ese momento las distintas reacciones no se han hecho esperar.

5.jpg imageEn apoyo de la Asamblea Permanente de Trabajadoras de la Universidad Nacional 21:14 Tue 19 Mar by Grupo Estudiantil Anarquista 0 comments

Desde la madrugada del pasado miércoles 20 de febrero un sector importante de las trabajadoras de planta y por prestación de servicios, de la sedes de Bogotá y Palmira de la Universidad Nacional de Colombia, se han declarado en Asamblea Permanente, decidiendo un cese total de actividades laborales, que incluye el bloqueo de todos los edificios académicos de las respectivas sedes, acciones permanentes de denuncia y jornadas de movilización diaria.

venezula_anarcos.jpg imageSobre Venezuela y ante la muerte de Hugo Chávez – Seguir creando un pueblo fuerte!!! 14:42 Fri 08 Mar by FAU 0 comments

En ese pueblo multitudinario que sale a la calle en Venezuela hay expresión de dolor, sentimiento de pérdida de algo querido. Al mismo tiempo dentro del dolor marcan que hay un rumbo a seguir, que quedó una línea trazada. Así lo viven, lo sienten y lo dicen. “Nuestro deber hoy es seguir más a fondo con el socialismo, con la lucha del proyecto que nos legó el comandante”, responde a un reportero un entrevistado al paso. Otros dicen cosas parecidas y mencionan lucha y socialismo una y otra vez. ¿Qué subjetividad produjo esta experiencia social en los de abajo? Difícil para responder y menos rápidamente y hoy. Se vive en le dimensión de la emoción, la angustia, el sentimiento aporreado. También la rebeldía. Que trajeron estos vientos tan fluidos, con tanta contradicción, con tanto de esperanza para amplios sectores de los de debajo de verdad. Lugar donde fue más extenso el respaldo a Hugo Chavez. ¿Qué elementos ideológicos se produjeron? ¿Cómo se expresarán estos elementos en el mañana cercano?

farv.jpg imageFrente a la desaparición física del Compañero Hugo Chávez 07:18 Fri 08 Mar by Federación Anarquista Revolucionaria de Venezuela 0 comments

Como anarquistas, siempre consideramos a Chávez un compañero, un hermano, uno más en nuestras trincheras de lucha. A pesar de nuestras diferencias y de nuestras críticas mutuas, siempre fue la unidad del pueblo y la potencialidad de su organización las consignas que mantuvieron articuladas nuestras acciones. Son tiempos de continuar la lucha iniciada el 27F de 1989. Son tiempos de reivindicar el sendero de la lucha por la vida, por el comunismo libertario, por la revolución, por la verdadera revolución.

congreso.jpg imageDeclaración del Grupo libertario Vía Libre ante el Congreso de los Pueblos 20:26 Mon 11 Oct by Grupo Vía Libre 0 comments

Hoy las palabras y las resistencias caminan por Colombia y se juntan para fortalecerse. Más de 10 mil personas venidas de los más diversos procesos sociales y populares de orden local, regional, sectorial, temático y nacional, nos daremos cita en el acto de instalación del Congreso de los Pueblos a realizarse en la Universidad Nacional sede Bogotá entre el 8 y el 12 de octubre, con el fin de construir un gran mandato nacional que impulse y unifique los procesos y las luchas.

imageReflexiones sobre medio siglo de lucha guerrillera en Colombia Jan 11 by José Antonio Gutiérrez D. 0 comments

Este artículo apareció originalmente en la revista CEPA (año IX, Vol. II, No.19 –Agosto/Diciembre 2014) y fue escrito entre abril y junio de 2014 cuando se conmemoraba el medio siglo de vida de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC-EP). El objetivo de este artículo no era ni hacer una historia exhaustiva de este movimiento insurgente, ni una apología, ni una exposición sistemática de la ideología y la práctica del movimiento guerrillero. El objetivo, en realidad, era mucho más simple: demostrar que la resistencia no ha sido estéril ni en vano. Quería salir al paso a una determinada línea argumentativa en un sector liberal y socialdemócrata de la izquierda que plantea, de manera simplista, que la lucha armada, en el mejor de los casos, ‘no ha servido para nada’ o, en el peor de los casos, ha sido el principal factor del estancamiento de la izquierda colombiana –a esto último lo he llamado la tesis de la “guerrilla-tapón”, que bloquea el aparentemente “inevitable” cauce de la izquierda legal al poder–. Ambas tesis parten de la discutible base de que la resistencia armada fue sencillamente una opción que se asumió dogmáticamente en medio de un abanico de oportunidades que la izquierda tenía a mediados del siglo XX. En este sentido la gran responsable de la violencia en Colombia sería, en realidad, el movimiento guerrillero y no el Estado. De esta manera, estas reflexiones deben ser entendidas como una contraparte de una polémica previa,¿Qué paz para Colombia?, escrito con un amigo y colaborador que prefirió usar el seudónimo de Uriel Gutiérrez.

Creo que es importante volver a rescatar el significado de la resistencia armada en la historia reciente colombiana de una visión condenatoria a priori, precisamente, porque esa visión sirve para que el Estado oculte su responsabilidad histórica fundamental ante los horrores experimentados en más de medio siglo de violencia “desde arriba”, y en consecuencia, se diluya en el imaginario público la urgencia de reformas estructurales para garantizar una superación a las causas que están en la raíz de este ciclo del conflicto social y armado. De paso se quiere endilgar toda responsabilidad a la insurgencia, como ya se está viendo en la elaboración del discurso post-conflicto –que pudo ser ensayado con ocasión del sincero acto de perdón del comandante de las FARC-EP Pastor Alape en la comunidad de Bojayá–, donde la reconciliación pasa porque la sociedad “perdone” a la insurgencia, precisamente, por el acto de rebelión, no por hechos puntuales. La reconciliación de la oligarquía consiste en que el hijo descarriado vuelve a casa, el padre sacrifica un cordero, y todos felices en la finca. William Ospina lo señalaba en un artículo con su prosa fina y a la vez desgarradora:
“la astuta dirigencia de este país una vez más logra su propósito de mostrar al mundo los responsables de la violencia, y pasar inadvertida como causante de los males. A punta de estar siempre allí, en el centro del escenario, no sólo consiguen ser invisibles, sino que hasta consiguen ser inocentes; no sólo resultan absueltos de todas sus responsabilidades, sino que acaban siendo los que absuelven y los que perdonan” [1].

Dentro de esta estrategia de amnesia histórica es fundamental quitar cualquier piso de legitimidad al accionar de la insurgencia. Ahí es donde el discurso de que la resistencia de décadas fue en vano juega un rol clave pues resta todo sentido a más de medio siglo de lucha insurgente. Dice el sociólogo Charles Tilly que
“el hecho trágico y fundamental, es sencillo: la coerción funciona; aquellos que aplican una fuerza considerable en contra de sus semejantes obtienen obediencia, y gracias a esa obediencia obtienen múltiples ventajas, dinero, bienes, deferencia, acceso a placeres que le son negados a las personas que tienen menos poder” [2]. El consenso que se ha generado en ciertos círculos y el proceso de recomposición gradual de la hegemonía del Estado colombiano, es indisociable del terror paramilitar, del desplazamiento masivo, de los falsos positivos, de las desapariciones en masa de activistas sociales, en fin, de todo el repertorio de violencia física y estructural a disposición del Estado colombiano y fortalecido por el Plan Colombia. El consenso en importantes sectores sociales, que incluye a importantes sectores de izquierda o “progresistas”, de que la resistencia armada ha sido inútil o una anomalía histórica, es el resultado de esa coerción. Aunque nos encante la idea de pensar que vivimos en un mundo de leyes, de estado de derecho, de derechos inalienables que portamos todos por igual desde que nacemos, la verdad es que todo esto es una ficción: en el mundo real, la fuerza siempre antecede a la razón. Las ideas dominantes lo son porque reflejan el dominio de la clase en el poder, no por sus cualidades intrínsecas.

Mi intención con este ensayo era demostrar que Tilly tiene razón, pero que su argumento es incompleto. Así como la coerción de los poderosos funciona, también funciona la resistencia de los de abajo [3]. La acción colectiva, la resistencia, en todas sus vertientes y expresiones, que incluyen la lucha armada, pero que no se agotan ni mucho menos en ella, también han sido creadoras de realidad. Debido a la asimetría de las partes en conflicto, las FARC-EP han tenido un rol limitado, muy limitado, en la dirección de los eventos que han dado forma a Colombia en las últimas décadas. Pero su sola existencia, ha puesto un cierto límite al poder absoluto que la oligarquía colombiana habría tenido de otra manera. La resistencia ha tenido un impacto enorme en ciertos derechos conquistados y en ciertos beneficios que hoy se dan por sentado. Si bien ese impacto ha sido, como es apenas lógico, más fuerte en las zonas rurales donde la influencia insurgente ha sido mucho mayor, incluso hegemónica en algunos casos, la impronta de las reformas que han sido sacadas mediante la resistencia al establecimiento se ha hecho sentir en todo el país.

El tono es polémico y lo prefiero así: hay veces, cuando el contradictor exagera, en que la mesura no es aconsejable. Insisto, este ensayo no pretende ser un balance completo, ni una exposición exhaustiva de los objetivos de la insurgencia, ni un análisis crítico de lo coherente o no que han sido, ni una historia de éstas. Tampoco pretendo acá defender tal o cual acción, o forma de acción, ni una determinada estrategia o falta de ella, ni defender los avances o los silencios en el proceso de paz en La Habana. Mucho menos pretendo defender todo lo que la insurgencia ha hecho o dejado de hacer. El objetivo, como lo he dicho, es mucho más humilde, pero a la vez más apremiante. Es hacer un ejercicio de memoria histórica y echar por suelo la tesis reaccionaria que se ha incrustado aún en sectores de izquierda, de que medio siglo de luchas ha sido en vano. Es demostrar que la resistencia, nos guste o no, ha sido un motor de la historia colombiana y que ha dado frutos para algunos de los sectores más oprimidos, explotados y marginalizados del país. Ahora que estamos prontos a presenciar el cierre de un ciclo histórico para Colombia, la historia y las ciencias sociales nos pueden servir de brújula para ver por dónde seguir transitando en la larga marcha hacia una sociedad emancipada.

José Antonio Gutiérrez D.
8 de Enero 2016

image[Colombia] Nada Se Ha Perdido Queda Todo Por Ganar Nov 03 by Colectivo ContraInformativo Sub*Versión 0 comments

“Que el mundo va a cambiar, nos dicen…
que cuando votemos, nos escucharán.
Si en cambio no votáis, nos dicen…
los del otro lado nos aplastarán,
y así se quedarán, nos dicen,
con las manos libres para hacer su plan.

Malditas elecciones, decimos,
si la voz rebelde se domesticó.
Malditas elecciones, decimos,
quieren el gobierno,
y nosotros no…”

-Chicho Sánchez Ferlosio-

image[Colombia] ¡Nuestros sueños no caben en sus urnas! Oct 12 by Grupo Estudiantil Anarquista 0 comments

En un par de semanas, el domingo 25 de Octubre del año en curso, se realizará una nueva jornada electoral donde se impondrán los nuevos alcaldes, concejos municipales, gobernaciones departamentales, asambleas de diputados, y en el caso distrital, edilatos de localidades. En los últimos días esta contienda se ha ido calentando con explosividad, especialmente en lo que refiere a la elección del alcalde o alcaldesa de Bogotá (segundo cargo burocrático de importancia en el país), mostrando con agresividad las campañas a través de los medios de comunicación hegemónicos (sobre todo en la guerra sucia y las encuestas, que terminan definiendo gran parte del contingente electoral indeciso), la publicidad callejera y el despliegue de las maquinarias que, al igual que hace décadas en Colombia, buscan votos en los barrios y veredas a través de prácticas de clientelismo, compra de votos y el trasteo de votantes, entre otras sucias artimañas.

imageHabemus presidente: mandato por la paz con injusticia social Jun 17 by José Antonio Gutiérrez D. 2 comments

El triunfo de Santos no debería sorprender a nadie: las elecciones no definen nada, sino que sancionan apenas, con un tenue barniz democrático, lo que ya estaba decidido. Con el respaldo del capital financiero, de los empresarios, de los EEUU y de la Unión Europea, era imposible que Santos perdiera. Aunque es discutible el peso de la izquierda en el resultado electoral, lo cierto es que la izquierda tuvo un rol clave no en decidir las elecciones, sino en ayudar a lavar la imagen de Santos ante la opinión pública. Además, al personalizar –junto a los santistas- el proceso de paz en la figura del presidente, han ayudado a que la paz, originalmente una conquista del pueblo movilizado (y en últimas hasta un deber constitucional), pueda ser redefinida en este segundo período de gobierno en los términos de Santos. El presidente tiene las llaves de la paz, ahora sí, bien guardaditas en su bolsillo y no las compartirá con nadie, a menos que sea hacia la derecha.

imageNo Voto por la Paz, Tampoco por la Guerra Jun 15 by Steven Crux 0 comments

En medio de locas de naranjas e hijos no prestados para la guerra transcurre el actual circo electoral, que llega a su tercer clímax después del 9 de marzo y el 18 de mayo. Al igual que en las anteriores oportunidades hoy salen los payasos protagonistas: desde mujeres de la “clase media”[1] trabajando para Uribe hasta, quienes con la alternativa no tan “Clara”, llaman a votar por el Santismo Positivo. Todo un espectáculo, donde a las de abajo se nos ve de nuevo como simples espectadoras cuyo único rol será legitimar por medio del voto su “democracia”, es decir, la explotación y la miseria durante por lo menos 4 años más.

Este articulo pretende analizar brevemente este panorama, pero también proponer líneas de acción y elementos con los cuales podamos romper este guion ya escrito, escapar de él para ser nosotras mismas –las históricamente excluidas- quienes llevemos las riendas de nuestras vidas y nuestras comunidades, barriendo hoy con el bochornoso espectáculo de derechas peleándose e izquierdas tibias cargándole ladrillos al enemigo.

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imageApuntes ante la actual coyuntura de destitución del Alcalde de Bogotá Dec 17 0 comments

Posicionamiento del Grupo Libertario Vía Libre ante la destitución e inhabilitación del alcalde bogotano Gustavo Petro.

image¡Ni con Petro ni con Ordóñez! Dec 15 Grupo Estudiantil Anarquista 2 comments

Sin lugar a dudas uno de los sucesos que más ha dado de que hablar en los últimos días es la destitución de Gustavo Petro como alcalde de la ciudad de Bogotá y su inhabilitación para ejercer cargos públicos durante 15 años según un fallo emitido por la Procuraduría General de la Nación. Según este órgano de vigilancia estatal, la medida obedece a las presuntas irregularidades presentadas en el cambio de esquema para la recolección de basuras implementado mediante un decreto en Diciembre del año 2012. La decisión fue dada a conocer a la opinión pública en boca del procurador Ordóñez a comienzos de esta semana y desde ese momento las distintas reacciones no se han hecho esperar.

imageEn apoyo de la Asamblea Permanente de Trabajadoras de la Universidad Nacional Mar 19 Bogotá 0 comments

Desde la madrugada del pasado miércoles 20 de febrero un sector importante de las trabajadoras de planta y por prestación de servicios, de la sedes de Bogotá y Palmira de la Universidad Nacional de Colombia, se han declarado en Asamblea Permanente, decidiendo un cese total de actividades laborales, que incluye el bloqueo de todos los edificios académicos de las respectivas sedes, acciones permanentes de denuncia y jornadas de movilización diaria.

imageSobre Venezuela y ante la muerte de Hugo Chávez – Seguir creando un pueblo fuerte!!! Mar 08 Federación Anarquista Uruguaya 0 comments

En ese pueblo multitudinario que sale a la calle en Venezuela hay expresión de dolor, sentimiento de pérdida de algo querido. Al mismo tiempo dentro del dolor marcan que hay un rumbo a seguir, que quedó una línea trazada. Así lo viven, lo sienten y lo dicen. “Nuestro deber hoy es seguir más a fondo con el socialismo, con la lucha del proyecto que nos legó el comandante”, responde a un reportero un entrevistado al paso. Otros dicen cosas parecidas y mencionan lucha y socialismo una y otra vez. ¿Qué subjetividad produjo esta experiencia social en los de abajo? Difícil para responder y menos rápidamente y hoy. Se vive en le dimensión de la emoción, la angustia, el sentimiento aporreado. También la rebeldía. Que trajeron estos vientos tan fluidos, con tanta contradicción, con tanto de esperanza para amplios sectores de los de debajo de verdad. Lugar donde fue más extenso el respaldo a Hugo Chavez. ¿Qué elementos ideológicos se produjeron? ¿Cómo se expresarán estos elementos en el mañana cercano?

imageFrente a la desaparición física del Compañero Hugo Chávez Mar 08 FARV 0 comments

Como anarquistas, siempre consideramos a Chávez un compañero, un hermano, uno más en nuestras trincheras de lucha. A pesar de nuestras diferencias y de nuestras críticas mutuas, siempre fue la unidad del pueblo y la potencialidad de su organización las consignas que mantuvieron articuladas nuestras acciones. Son tiempos de continuar la lucha iniciada el 27F de 1989. Son tiempos de reivindicar el sendero de la lucha por la vida, por el comunismo libertario, por la revolución, por la verdadera revolución.

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