user preferences

Representación Política, Legitimidad e Insurgencia

category venezuela / colombia | la izquierda | opinión / análisis author Monday September 17, 2012 15:52author by José Antonio Gutiérrez D. Report this post to the editors

El doctor Rodolfo Arango, en una reciente columna en El Espectador (29/08), titulada sin rodeos “Las Farc: ¿a quiénes representan?”, se refiere con esperanza a la negociación entre los insurgentes y el Estado. Esta columna constituye un interesante ejercicio en el que se busca conciliar, en el contexto de la negociación, el principio democrático de la “representatividad” con la supuesta “ilegitimidad” del movimiento guerrillero, según se desprende de las encuestas. Termina el artículo con una interesante defensa de la naturaleza necesariamente política que debe tener esta negociación que va mucho más allá de la paz, para abarcar "las diferencias de fondo en sus concepciones de la sociedad, de la economía y del Estado".

Imagen de un hospital de civiles de las FARC-EP en el Meta, 2010 (imagen de Carlos Villalón)
Imagen de un hospital de civiles de las FARC-EP en el Meta, 2010 (imagen de Carlos Villalón)


Representación Política, Legitimidad e Insurgencia

Reflexiones en torno a una columna de Rodolfo Arango


El doctor Rodolfo Arango, en una reciente columna en El Espectador (29/08), titulada sin rodeos “Las Farc: ¿a quiénes representan?”[1], se refiere con esperanza a la negociación entre los insurgentes y el Estado. Arango ha sido un demócrata consistente que no ha vacilado en denunciar las perversiones y la corrupción del modelo económico y político que se ha impuesto a sangre y fuego en una década de uribismo-santismo desenfrenado y de Plan Colombia. Se ha negado a callar su voz crítica rechazando sumarse al unanismo que reina entre los opinólogos a sueldo de los grandes medios. La lectura de sus columnas, aunque muchas veces tengamos diferencias con ellas, siempre entrega una visión fresca sobre los problemas que enfrenta la sociedad colombiana, en medio de tanta mediocridad, lambonería y cinismo.

Esta columna constituye un interesante ejercicio en el que se busca conciliar, en el contexto de la negociación, el principio democrático de la “representatividad” con la supuesta “ilegitimidad” del movimiento guerrillero, según se desprende de las encuestas. Termina el artículo con una interesante defensa de la naturaleza necesariamente política que debe tener esta negociación que va mucho más allá de la paz, para abarcar “las diferencias de fondo en sus concepciones de la sociedad, de la economía y del Estado”.

El artículo, aunque estimula el debate, puede ser mal entendido, precisamente en el sentido contrario al que el autor pretende. Al preguntarse sobre la representatividad política de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia hoy en día, Arango plantea:

La respuesta no es fácil. Amerita toda una investigación histórica sobre sus orígenes y desarrollo. En el imaginario colectivo aparecen el despojo campesino y la opresión social. Aun si para otros se trata de meros carteles del crimen. Por ahora basta responder un interrogante surgido de datos contrapuestos: en las encuestas sobre la legitimidad de los autores políticos, el respaldo a las Farc no pasa del 3% de la población. Pero, cuando se pregunta si se apoya una salida negociada del conflicto, el 60% de los encuestados responde afirmativamente. ¿Si las Farc representan a tan pocos colombianos, por qué la mayoría quiere que se negocie con ellas?.”

La fuente de esta paradoja, es precisamente la naturaleza equívoca de las encuestas, las cuales Arango asume con total naturalidad como “objetivas”, aún cuando está claro que desde el gobierno de Uribe Vélez las encuestas han sido amañadas, inventadas y manipuladas a gusto para legitimar un régimen ilegítimo, al que se le dieron irrisorios niveles de “popularidad” de hasta el 90%. Sin lugar a dudas, Arango es consciente de lo equívoca que puede ser una encuesta telefónica en las cuatro ciudades principales de Colombia, en la que se le pregunte a la gente si apoya, o no, a la guerrilla. Primero que nada porque no todos los colombianos tienen teléfono y claramente el apoyo a la insurgencia es más marcado entre sectores que no tienen acceso a los servicios más básicos. Segundo, porque ni Barranquilla, Cali, Medellín o Bogotá son los escenarios principales de la guerra interna que azota a Colombia, la cual tiene un carácter marcadamente regional: tampoco estas ciudades han sido nunca las reservas principales de apoyo a la insurgencia, las cuales se encuentran fundamentalmente en zonas rurales, principalmente, en el caso de las FARC-EP, en zonas de colonización. Tercero, porque en el actual ambiente de persecución, estigmatización, amenazas y agresiones en contra de quienes remotamente expresen la menor simpatía con el movimiento guerrillero es extraordinariamente improbable que alguien en su sano juicio diga simpatizar con la insurgencia, menos en una encuesta telefónica. ¡Estoy seguro que consultado en esta clase de encuestas, ni siquiera el mismísimo Timochenko reconocería simpatizar con la guerrilla! Preguntar a un colombiano si apoya o no a la insurgencia en una encuesta, es como hacer una encuesta sobre la homosexualidad en Arabia Saudita.

El periodista Garry Leech, autor de un excelente libro sobre las FARC, llama la atención sobre la paradoja de una guerrilla, supuestamente, sin respaldo, y las alucinaciones paranoicas de un Estado que ve la mano de la guerrilla en toda asociación comunitaria, en toda huelga, en toda movilización social para exigir los derechos más básicos. “Esta posición contradictoria –que las FARC no tienen respaldo popular pero que a la vez importantes sectores de la sociedad civil apoyarían a la guerrilla- es repetida hasta la saciedad por los derechistas y dicho argumento rara vez se confronta en los medios. Pero la derecha no puede tener siempre lo que quiere. O bien las FARC tienen un respaldo significativo en las organizaciones de la sociedad civil y entre los campesinos, o no lo tiene (…) En última instancia, la realidad se encuentra en algún punto intermedio entre estas dos posiciones contradictorias que agita la derecha”[2].

Difícilmente una organización de campesinos insurgentes podría enfrentar de manera exitosa, como lo hacen las FARC-EP, una ofensiva tan devastadora como la que libra el Ejército Nacional (formidable fuerza de medio millón de hombres respaldados con inteligencia, financiamiento y tecnología de punta por los EEUU, la UE e Israel, entre otros), sin un apoyo sustancial de la población, al menos en aquellas regiones rurales que, históricamente, han sido baluartes de la lucha guerrillera. Habrá quien diga que es una organización que la mantiene el narcotráfico, afirmación discutible pues nadie ha podido demostrar de manera inequívoca que los guerrilleros trafiquen (aún cuando cobren impuesto a los narcos al igual que a otros empresarios) como sí lo hacen los paramilitares o hasta el mismo Ejército, según lo demuestra el caso Santoyo. La pregunta es, ¿por qué apoyar a una organización perseguida por el Estado, si otros actores ilegales son tolerados y hasta auxiliados por la oficialidad? Obviamente esta explicación, que reduce la persistencia de la lucha guerrillera al narcotráfico, se queda coja y no esclarece la realidad de que, pese a la persecución oficial y paraoficial, la insurgencia tiene una base social de apoyo significativa, que distingue al proyecto insurgente de otros “actores armados ilegales” y esa es la razón por la cual no solamente ha sobrevivido al Plan Colombia, sino que ha sido capaz de revertir la suerte de las armas ligeramente a su favor en los últimos cinco años.

Lo grave del argumento, es que esa supuesta falta de representatividad es esgrimida por parte del establecimiento como una de las principales razones por las que oponerse a una negociación política para solucionar el conflicto social y armado [3]. Es decir, aunque el artículo de Arango está encaminado a justificar la necesidad de la negociación política, el argumento de la representatividad y la aceptación acrítica de los resultados de una encuesta cuestionable, terminan por entregar baterías a quienes se oponen a la negociación política por considerarla, como Arango lo menciona, un premio al uso de la violencia política, un “chantaje por las armas” de la insurgencia al país [4]. Esta lógica simplista y ahistórica no es del todo satisfactoria para Arango, según se desprende de su columna:

la negociación adquiere pleno sentido si se piensa que la representación política lo que refleja es un proceso circular entre las instituciones estatales y las prácticas sociales, como la define Nadia Urbinati en su libro Representative Democracy (University of Chicago Press, 2006). ¿Cuáles son las instituciones estatales en las zonas tradicionalmente ocupadas por las guerrillas? ¿Responden dichas instituciones a las prácticas sociales en tales territorios?

Lo cual lleva la discusión a otro terreno, en el que nociones simplistas de representatividad política y encuestas a sectores urbanos de clase media no son de mucha ayuda. Primero, porque se reconoce que las zonas que tradicionalmente tienen presencia guerrillera representan dinámicas sociales propias, en muchas de las cuales la insurgencia, por décadas, ha sido vista como la autoridad legítima. Para comprobarlo basta darse una vuelta por departamentos como Putumayo, Tolima, Cauca, Caquetá, Meta, Arauca, por nombrar sólo algunos. Muchos campesinos en las zonas de consolidación militar se resienten ante la llegada del Ejército, al cual asocian a violencia, abusos, desplazamiento y despojo. Segundo, porque las prácticas sociales que se dan en esos territorios, difícilmente son compatibles con nociones estrechas de democracia representativa como las que maneja la izquierda “respetable” y el propio Arango.

Esas “comunidades díscolas”, como las definió Fals Borda, han construido otras formas de representaciones políticas y colectivas. En los pueblos de esa otra Colombia, invisible desde las grandes urbes, se han construido experiencias de poder popular, de democracia directa, experiencias autogestionarias muchas veces, que no han recibido la necesaria atención por parte de investigadores. Por algo el corresponsal francés Romeo Langlois se quejaba amargamente de que los periodistas no vayan a las zonas de conflicto, que no visiten las zonas rurales, prefiriendo la cómoda y aséptica transmisión de partes militares desde el Ministerio de Defensa. Allá, en esas zonas, la gente dice cosas que uno no escucha en los medios, como que el Estado es terrorista; allá la gente se siente orgullosa de ese “Ejército del Pueblo” al cual se unen sus muchachos, sus hijos, sus amigos, sus vecinos[5]. En un trabajo de Francisco Toloza, de la Universidad Nacional de Colombia, se reconoce que “las FARC, como pocas en el mundo es una guerrilla telúrica, en estrecha relación con las zonas que actúa, obviamente no sólo con su geografía (…) sino especialmente con su población”[6]. Negociar con la insurgencia es mucho más que negociar con diez mil hombres y mujeres en armas.

La insurgencia, además, encarna una parte importante de esa larga tradición de luchas y de programas de país elaborados por cuatro generaciones de luchadores sociales, muchos de los cuales fueron exterminados físicamente, a sangre y fuego; de esas elaboraciones, recogidas y asimiladas bien o mal por la insurgencia, miles sino millones de personas tomaron parte. El reconocimiento de esa otra Colombia, históricamente negada e ignorada en todos los intentos de negociación del pasado, así como de la legitimidad de la que se ha dotado a sí misma en medio siglo de resistencia[7], es un factor de primer orden para avanzar hacia una solución política, estructural, de fondo, de las causas que originaron el conflicto. El reconocimiento político del proyecto insurgente como expresión histórica de un acumulado de luchas populares, pero ante todo, como expresión política actual de muchas comunidades, está en el corazón de la negociación política vigente. Desde ese espacio de representatividad política, puede también articularse el proyecto político insurgente con el de otros sectores marginados, oprimidos y excluidos que tampoco tienen posibilidad de representación en el actual modelo. Es que el problema de la representatividad de un movimiento como el insurgente es más complejo que según lo plantea Arango: las propuestas de la insurgencia pueden representar los intereses y aspiraciones de sectores que no necesariamente se sienten representados por sus métodos. Y es, precisamente, la posibilidad de que esa convergencia de intereses se materialice en el marco del proceso de negociación al conflicto lo cual constituye la pesadilla última del bloque dominante.

Desde ese espacio de convergencia es desde donde se podrían reinventar, radicalmente, nuevas formas de representación y, en última instancia, de democracia. Proyectos como los contenidos en el Congreso de los Pueblos o la Marcha Patriótica toman en consideración realidades que son vivencia cotidiana en muchos rincones de Colombia donde rara vez los medios dirigen su mirada. Es a partir de esas realidades y proyectos de vida desde las cuales se debe construir una nueva Colombia, una donde todo el mundo sea tomado en serio.

El reconocimiento de la representatividad y, consecuentemente, de la legitimidad política de la insurgencia (así como de otros sectores políticos y sociales oprimidos y subalternos) es un aspecto central para quienes creen en la solución política al conflicto social y armado colombiano más allá de los saludos a la bandera y las buenas intenciones. Y para ello, es necesario “desuribizar” el discurso de la guerra y la paz, aún el de personas que como el doctor Arango no tuvieron pelos en la lengua para criticar al régimen.

José Antonio Gutiérrez D.
31 de Agosto, 2012



[1] http://www.elespectador.com/opinion/columna-371191-farc...entan
[2] Garry Leech “FARC, the Longest Insurgency”, Zed Books, 2011, pp.92-93
[3] Hay otras, como supuestamente la bandolerización o la desideologización de los guerrilleros, o su carácter supuestamente terrorista, término extremadamente elástico y mal definido.
[4] Es curioso que el argumento del “chantaje de las armas” es utilizado por quienes han impuesto por las armas, no un debate sobre temas de importancia nacional, sino que un proyecto de país y de Estado mediante la herramienta paramilitar, por quienes han sido cómplices del despojo de tierras del campesinado y del exterminio de partidos enteros de oposición.
[5] http://anarkismo.net/article/23219
[6] En “FARC-EP, Temas y Problemas Nacionales, 1958-2008” Ed. Carlos Medina Gallego, Universidad Nacional, 2009, p.63
[7] El concepto de legitimidad está íntimamente ligado al de representatividad, aunque no representan lo mismo. Para discutir el concepto de “legitimidad” hay que entrar a debatir temas como los instrumentos del derecho internacional, o incluso la misma declaración de los Derechos Humanos que consagra el derecho a la rebelión. Eso, obviamente, es un tema muy importante a debatir, pero queda por fuera del debate de este artículo.

This page can be viewed in
English Italiano Deutsch

Venezuela / Colombia | La Izquierda | es

Sun 23 Nov, 04:19

browse text browse image

368235_114948_1.jpg imageApuntes ante la actual coyuntura de destitución del Alcalde de Bogotá 20:20 Tue 17 Dec by Grupo Libertario Vía Libre 0 comments

Posicionamiento del Grupo Libertario Vía Libre ante la destitución e inhabilitación del alcalde bogotano Gustavo Petro.

alejandroordonezygustavopetro549x345.jpg image¡Ni con Petro ni con Ordóñez! 07:27 Sun 15 Dec by Grupo Estudiantil Anarquista 2 comments

Sin lugar a dudas uno de los sucesos que más ha dado de que hablar en los últimos días es la destitución de Gustavo Petro como alcalde de la ciudad de Bogotá y su inhabilitación para ejercer cargos públicos durante 15 años según un fallo emitido por la Procuraduría General de la Nación. Según este órgano de vigilancia estatal, la medida obedece a las presuntas irregularidades presentadas en el cambio de esquema para la recolección de basuras implementado mediante un decreto en Diciembre del año 2012. La decisión fue dada a conocer a la opinión pública en boca del procurador Ordóñez a comienzos de esta semana y desde ese momento las distintas reacciones no se han hecho esperar.

5.jpg imageEn apoyo de la Asamblea Permanente de Trabajadoras de la Universidad Nacional 21:14 Tue 19 Mar by Grupo Estudiantil Anarquista 0 comments

Desde la madrugada del pasado miércoles 20 de febrero un sector importante de las trabajadoras de planta y por prestación de servicios, de la sedes de Bogotá y Palmira de la Universidad Nacional de Colombia, se han declarado en Asamblea Permanente, decidiendo un cese total de actividades laborales, que incluye el bloqueo de todos los edificios académicos de las respectivas sedes, acciones permanentes de denuncia y jornadas de movilización diaria.

venezula_anarcos.jpg imageSobre Venezuela y ante la muerte de Hugo Chávez – Seguir creando un pueblo fuerte!!! 14:42 Fri 08 Mar by FAU 0 comments

En ese pueblo multitudinario que sale a la calle en Venezuela hay expresión de dolor, sentimiento de pérdida de algo querido. Al mismo tiempo dentro del dolor marcan que hay un rumbo a seguir, que quedó una línea trazada. Así lo viven, lo sienten y lo dicen. “Nuestro deber hoy es seguir más a fondo con el socialismo, con la lucha del proyecto que nos legó el comandante”, responde a un reportero un entrevistado al paso. Otros dicen cosas parecidas y mencionan lucha y socialismo una y otra vez. ¿Qué subjetividad produjo esta experiencia social en los de abajo? Difícil para responder y menos rápidamente y hoy. Se vive en le dimensión de la emoción, la angustia, el sentimiento aporreado. También la rebeldía. Que trajeron estos vientos tan fluidos, con tanta contradicción, con tanto de esperanza para amplios sectores de los de debajo de verdad. Lugar donde fue más extenso el respaldo a Hugo Chavez. ¿Qué elementos ideológicos se produjeron? ¿Cómo se expresarán estos elementos en el mañana cercano?

farv.jpg imageFrente a la desaparición física del Compañero Hugo Chávez 07:18 Fri 08 Mar by Federación Anarquista Revolucionaria de Venezuela 0 comments

Como anarquistas, siempre consideramos a Chávez un compañero, un hermano, uno más en nuestras trincheras de lucha. A pesar de nuestras diferencias y de nuestras críticas mutuas, siempre fue la unidad del pueblo y la potencialidad de su organización las consignas que mantuvieron articuladas nuestras acciones. Son tiempos de continuar la lucha iniciada el 27F de 1989. Son tiempos de reivindicar el sendero de la lucha por la vida, por el comunismo libertario, por la revolución, por la verdadera revolución.

congreso.jpg imageDeclaración del Grupo libertario Vía Libre ante el Congreso de los Pueblos 20:26 Mon 11 Oct by Grupo Vía Libre 0 comments

Hoy las palabras y las resistencias caminan por Colombia y se juntan para fortalecerse. Más de 10 mil personas venidas de los más diversos procesos sociales y populares de orden local, regional, sectorial, temático y nacional, nos daremos cita en el acto de instalación del Congreso de los Pueblos a realizarse en la Universidad Nacional sede Bogotá entre el 8 y el 12 de octubre, con el fin de construir un gran mandato nacional que impulse y unifique los procesos y las luchas.

imageHabemus presidente: mandato por la paz con injusticia social Jun 17 by José Antonio Gutiérrez D. 2 comments

El triunfo de Santos no debería sorprender a nadie: las elecciones no definen nada, sino que sancionan apenas, con un tenue barniz democrático, lo que ya estaba decidido. Con el respaldo del capital financiero, de los empresarios, de los EEUU y de la Unión Europea, era imposible que Santos perdiera. Aunque es discutible el peso de la izquierda en el resultado electoral, lo cierto es que la izquierda tuvo un rol clave no en decidir las elecciones, sino en ayudar a lavar la imagen de Santos ante la opinión pública. Además, al personalizar –junto a los santistas- el proceso de paz en la figura del presidente, han ayudado a que la paz, originalmente una conquista del pueblo movilizado (y en últimas hasta un deber constitucional), pueda ser redefinida en este segundo período de gobierno en los términos de Santos. El presidente tiene las llaves de la paz, ahora sí, bien guardaditas en su bolsillo y no las compartirá con nadie, a menos que sea hacia la derecha.

imageNo Voto por la Paz, Tampoco por la Guerra Jun 15 by Steven Crux 0 comments

En medio de locas de naranjas e hijos no prestados para la guerra transcurre el actual circo electoral, que llega a su tercer clímax después del 9 de marzo y el 18 de mayo. Al igual que en las anteriores oportunidades hoy salen los payasos protagonistas: desde mujeres de la “clase media”[1] trabajando para Uribe hasta, quienes con la alternativa no tan “Clara”, llaman a votar por el Santismo Positivo. Todo un espectáculo, donde a las de abajo se nos ve de nuevo como simples espectadoras cuyo único rol será legitimar por medio del voto su “democracia”, es decir, la explotación y la miseria durante por lo menos 4 años más.

Este articulo pretende analizar brevemente este panorama, pero también proponer líneas de acción y elementos con los cuales podamos romper este guion ya escrito, escapar de él para ser nosotras mismas –las históricamente excluidas- quienes llevemos las riendas de nuestras vidas y nuestras comunidades, barriendo hoy con el bochornoso espectáculo de derechas peleándose e izquierdas tibias cargándole ladrillos al enemigo.

image¿Tiene Santos las llaves de la paz? Jun 01 by José Antonio Gutiérrez D. 2 comments

Es verdad que con Santos también se asesina sindicalistas, se desplaza, se hacen falsos positivos, se bombardea indiscriminadamente; no olvidemos que Santos impulsó la ampliación del fuero militar y ha criminalizado la protesta social mediante la ley de Seguridad Ciudadana. Pero Zuluaga es más guache, eleva los “pecados” de la oligarquía colombiana a la categoría de “virtud”. Por ello es entendible la mezcla de rechazo, el miedo y la histeria que la posibilidad de un triunfo de Zuluaga ocasiona en muchas personas honestas. Esto es lo que ha llevado a un sector importante de la izquierda plantearse apoyar a Santos en la segunda vuelta.

imageSólo la lucha decide May 30 by José Antonio Gutiérrez D. 0 comments

En verdad que estas elecciones demostraron, como pocas, el enorme abismo que hay entre el país político y el país nacional, para utilizar esa pertinente dicotomía desarrollada por Gaitán. Mientras algunos se quiebran la cabeza por descifrar el mensaje de los votantes, la realidad es que la inmensa mayoría del país no votó. Desde la distancia, miraron las elecciones con asco, repugnancia, hostilidad, apatía o indiferencia. Que un 60% de las personas habilitadas para votar no lo hayan hecho, es algo bastante diciente. Uno podrá valorarlo como quiera, decir que al pueblo le falta conciencia, que no entiende, pero lo cierto es que hay que ponderar esta situación y sacar de ella las conclusiones que hagan falta para seguir impulsando la lucha popular. Pero lo importante es tener conciencia de que lo que realmente decide es la lucha, no de un día, sino en un lapso más amplio, con ritmos distintos a los marcados cada cuatro años por los formalismos seudo-democráticos de fachada del régimen. La organización popular, desde abajo, desde los barrios, desde el campo, desde las escuelas, desde las empresas es lo que decide.

imageUna Lectura Sobre Las Idas Y Venidas Del Chavismo Y De Chávez Mar 10 by Steven Crux 0 comments

Publicado originalmente en la tercera edición del periódico Acción Libertaria // Abril 2013

more >>

imageApuntes ante la actual coyuntura de destitución del Alcalde de Bogotá Dec 17 0 comments

Posicionamiento del Grupo Libertario Vía Libre ante la destitución e inhabilitación del alcalde bogotano Gustavo Petro.

image¡Ni con Petro ni con Ordóñez! Dec 15 Grupo Estudiantil Anarquista 2 comments

Sin lugar a dudas uno de los sucesos que más ha dado de que hablar en los últimos días es la destitución de Gustavo Petro como alcalde de la ciudad de Bogotá y su inhabilitación para ejercer cargos públicos durante 15 años según un fallo emitido por la Procuraduría General de la Nación. Según este órgano de vigilancia estatal, la medida obedece a las presuntas irregularidades presentadas en el cambio de esquema para la recolección de basuras implementado mediante un decreto en Diciembre del año 2012. La decisión fue dada a conocer a la opinión pública en boca del procurador Ordóñez a comienzos de esta semana y desde ese momento las distintas reacciones no se han hecho esperar.

imageEn apoyo de la Asamblea Permanente de Trabajadoras de la Universidad Nacional Mar 19 Bogotá 0 comments

Desde la madrugada del pasado miércoles 20 de febrero un sector importante de las trabajadoras de planta y por prestación de servicios, de la sedes de Bogotá y Palmira de la Universidad Nacional de Colombia, se han declarado en Asamblea Permanente, decidiendo un cese total de actividades laborales, que incluye el bloqueo de todos los edificios académicos de las respectivas sedes, acciones permanentes de denuncia y jornadas de movilización diaria.

imageSobre Venezuela y ante la muerte de Hugo Chávez – Seguir creando un pueblo fuerte!!! Mar 08 Federación Anarquista Uruguaya 0 comments

En ese pueblo multitudinario que sale a la calle en Venezuela hay expresión de dolor, sentimiento de pérdida de algo querido. Al mismo tiempo dentro del dolor marcan que hay un rumbo a seguir, que quedó una línea trazada. Así lo viven, lo sienten y lo dicen. “Nuestro deber hoy es seguir más a fondo con el socialismo, con la lucha del proyecto que nos legó el comandante”, responde a un reportero un entrevistado al paso. Otros dicen cosas parecidas y mencionan lucha y socialismo una y otra vez. ¿Qué subjetividad produjo esta experiencia social en los de abajo? Difícil para responder y menos rápidamente y hoy. Se vive en le dimensión de la emoción, la angustia, el sentimiento aporreado. También la rebeldía. Que trajeron estos vientos tan fluidos, con tanta contradicción, con tanto de esperanza para amplios sectores de los de debajo de verdad. Lugar donde fue más extenso el respaldo a Hugo Chavez. ¿Qué elementos ideológicos se produjeron? ¿Cómo se expresarán estos elementos en el mañana cercano?

imageFrente a la desaparición física del Compañero Hugo Chávez Mar 08 FARV 0 comments

Como anarquistas, siempre consideramos a Chávez un compañero, un hermano, uno más en nuestras trincheras de lucha. A pesar de nuestras diferencias y de nuestras críticas mutuas, siempre fue la unidad del pueblo y la potencialidad de su organización las consignas que mantuvieron articuladas nuestras acciones. Son tiempos de continuar la lucha iniciada el 27F de 1989. Son tiempos de reivindicar el sendero de la lucha por la vida, por el comunismo libertario, por la revolución, por la verdadera revolución.

more >>
© 2005-2014 Anarkismo.net. Unless otherwise stated by the author, all content is free for non-commercial reuse, reprint, and rebroadcast, on the net and elsewhere. Opinions are those of the contributors and are not necessarily endorsed by Anarkismo.net. [ Disclaimer | Privacy ]