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Georges Fontenis. Una figura internacional del comunismo libertario

category francia / bélgica / luxemburgo | movimiento anarquista | debate author Thursday November 03, 2011 05:57author by Alternative Libertaire Report this post to the editors

Georges Fontenis fue una gran figura. Alternative Libertaire y, más allá, la corriente del comunismo libertario internacional sabe lo que le debe, es por ésta razón que le rendimos homenaje a un hombre que, a pesar de todo, pertenece a la historia.
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La desaparición de nuestro viejo camarada Georges Fontenis fue recibida con mucha emoción por los y las militantes de Alternativa Libertaria, pero también por el conjunto de la corriente del comunismo libertario internacional. La semana de su deceso, numerosos mensajes de amistad nos llegaron de diferentes continentes, desde Chile a Grecia, pasando por Italia y Canada.

Por todos lados los camaradas rendían homenaje a un revolucionario, que consideran como una referencia.

A Georges, muchos entre nosotros lo habíamos conocidos leyendo sus Memorias, seguíamos una vida que, durante muchos decenios, estuvo íntimamente ligada al movimiento obrero y a su corriente libertaria. De este movimiento, Georges había compartido los avances, los retrocesos y las luchas apasionadas. Militante político,  aprendía de las derrotas con lucidez y franqueza, sin reproches y sin ceder al desaliento. Y esto representaba para sus camaradas, para todos nosotros y nosotras, una cierta lección de tenacidad y de humanidad.

Los y las que lo frecuentaron en sus combates, guardarán, y por mucho, el recuerdo de un camarada caluroso, alegre, dotado de humor y de una gran sentido de la justicia. Este recuerdo aviva el dolor que compartimos con su compañera Marie-Louise y con su familia.

Georges Fontenis fue una gran figura. Alternative libertaire y, más allá, la corriente del comunismo libertario internacional sabe lo que le debe, es por ésta razón que le rendimos homenaje a un hombre que, a pesar de todo, pertenece a la historia.

Discurso pronunciado en el funeral de AL, el 13 de Agosto del 2010.

REVOLUCIONARIO DE LARGA TRAYECTORIA

Es una de las últimas personalidades del movimiento anarquista de los años 1940-1950 la que desaparece con George Fontenis. Quedará en la memoria del movimiento obrero, como un infatigable militante del comunismo libertario, un actor en el apoyo a los independentistas argelinos, un sindicalista de la Escuela emancipada, uno de los animadores del mayo del 68 en Tours y uno de los pilares del libre pensamiento  del Indre-Loire. Hasta el último de sus días fue un adherente de Alternativa Libertaria.

Nacido en una familia obrera, Georges Fontenis pasó su infancia en un suburbio parisino. A partir de 1934, en plena efervescencia antifascista, devora los periódicos sindicalistas y socialistas revolucionarios de su padre, pero también la revista comunista Regards (Miradas), y los diarios libertarios, trotskistas y pacifistas (El Libertario, La Verdad, La Patria Humana…) A los 17 años, se afilia a la Unión Anarquista, descubre las obras de Bakunin y Kropotkin y vende El Libertario en las calles.

Bajo la ocupación, convertido en educador, sigue frecuentando a sus amigos libertarios con prudencia y se une a la CGT clandestina, lo que, en la Liberación, lo lleva a sitiar la Comisión de EPURATION de la Educación nacional. Trabaja entonces en la escuela primaria de la calle Fessart en Paris 19, y participa a la refundación de la Escuela Emancipada (EE), tendencia revolucionaria del sindicalismo magisterial.

Secretario General de la FA.

De 1944, Georges Fontenis retoma contacto con la organización que está restructurandose bajo el nombre de Federación Anarquista (FA). Joven militante talentoso, es notado por una colega de la Escuela Emancipada, Solange Dumont, quien lo apadrina en Agosto para la comisión administrativa provisional de la FA.

Tras haber participado en el congreso fundador de la FA en octubre de 1945, interviene en el Congreso de las Juventudes Anarquistas de Dijon en septiembre de 1946, denunciando los “demoledores, a los contempladores de su ombligo, los “enhebradores de frases vanas y nefastas” que paralizan el congreso”.(1) Tiene entonces ya las ideas bien claras sobre lo que espera de la FA, a pesar suyo, da la impresión de un hombre nuevo, dinámico y que no pertenece a ningún clan, busca consensos en el seno de una organización dividida, y se encuentra con la proposición del secretariado general de la FA. Tomado por asalto, acepta el puesto, extendiéndose en cada congreso hasta 1951.

La FA anarquista en general y George Fontenis en particular, se ven bastante influenciados por la poderosa CNT-FAI en exilio en Francia, y es con el acuerdo de los españoles y los veteranos de la CGT-SR (2), que George Fontenis será, a partir de 1946, uno de los promotores de la CNT francesa convirtiéndose en el secretario de su federación magisterial. Tras el hundimiento de la CNT-FA en 1950 (3), y aún adherente de la EE, Fontenis regresa a la Federación de la Educación Nacional.

Son nuevamente los españoles de la CNT-FAI quienes lo convocan en 1948 para organizar un atentado contra Franco. Sirve entonces de presta nombre para la compra de un avión que debería bombardear un barco de placer del caudillo en la bahía de San Sebastián. El atentado fracasa.

Pero los años 1945-1947 son, sobre todo en Francia, las del “tripartidismo”: el gobierno de unión socialo-estalino-republicana combate las reivindicaciones sociales en nombre de la prioridad de la “reconstrucción nacional”. En éste contexto, El Libertario aparece como un portavoz de la contestación obrera, y el FA conoce un crecimiento notable. Fontenis se convierte entonces, bajo el pseudónimo de Fontaine, en uno de sus oradores habituales.

Protagonista de luchas intestinas.

El contexto político cambias después de las duras huelgas de 1947-1948 y la entrada de lleno en la Guerra Fría. El PCF retoma un rol protagónico en la lucha de clases (4), privando a la extrema izquierda de su espacio. Tanto los trotskistas como los anarquistas viven una época de disensiones sobre el rumbo a tomar para salir del marasmo. En el seno de la FA, se conjugan conflictos generacionales, de identidad y políticos. Por un lado la joven generación que, en torno a Fontenis, anima las estructuras de la FA, le quiere imprimir un estilo de “lucha de clases” intransingente. Por otro, los que los califican de “viejas barbas”, “anacrónicos” o de “provincianos (girondinos)”, contentándose con un anarquismo sinónimo de medio cultural más que de movimiento revolucionario. Nacen irreductibles desacuerdos sobre lo que debe ser la estructuración y la expresión política de la FA. En el seno de la organización, los individualistas y tradicionalistas forman una fracción no oficializada, pero perfectamente distinguible. Maurice Joyeux la presentará ulteriormente como “un lobby epistolar” con el objetivo de “condicionar el congreso bajo propósitos elaborados fuera de éste”. (5) Es decir, en lo esencial, a bloquear toda evolución.

A principios de 1950, George Fontenis, Roger Caron, Serge Ninn y Louis Esteve entre otros deciden constituirse a su vez, en una fracción. Será la célebre OPB (de Organización Pensamiento Batalla en homenaje a la obra de Camilo Berneri), que conducirá a la FA a transformarse, en diciembre de 1953, en Federación Comunista Libertaria (FCL).

La existencia de la OPB, anunciada desde 1954, dará a Georges Fontenis una reputación sulfurosa por el resto de sus días. En sus Memorias aparecidas en 1990, sin negar la necesidad que imponía el contexto de la época, expresará algunos arrepentimientos sobre el romanticismo conspirador del que se había rodeado excesivamente la OPB. En efecto, de 1951 a 1953 las posturas defendidas por la OPB serán aprobadas por mayoría en la FA, sin necesidad de ninguna estratagema.

Portaequipaje

En los meses que siguen a la transformación de la FA en FCL, la OPB se disuelve poco a poco. Georges Fontenis es el principal redactor del Manifiesto comunista libertario. Este Manifiesto -que aún circula en nuestro días en América Latina- constituye una etapa teórica importante en la historia de la corriente comunista libertaria contemporánea.

De manera paralela, a finales de 1956, una nueva FA, con su mensual Le Monde Libertaire, se constituye con los opositores de la FCL, principalmente Maurice Joyeux, Maurice Laisant y Aristide Lapeyre.

Tras la insurrección de la Toussaint de 1954, la FCL adopta una posición de “apoyo crítico”, de los independentistas argelinos, el apoyo es más que verbal, implica también la constitución de la red de “maleteros” -con armas, fondos, materiales diversos- para apoyar a los milicianos. Pero no es su acción clandestina, sino la valiosa propaganda, la que valdrá a la FCL el ser destruida por la represión. Las dificultades se acumulan para sus militantes más vistos, como el mismo Georges Fontenis. En Julio de 1956, para escapar de la prisión, pasa a la clandestinidad junto con algunos camaradas -Paul Philippe, Pierre Morain, y Gilbert Simon- mientras que El Libertario es suspendido. Esta elección conduce, de hecho, a la división de una organización fuertemente asediada. El tiro de gracia le es dado por la interpelación de Georges Fontenis por la DST en Julio de 1957.

Antes se había dado el episodio desafortunado de los candidatos “antiparlamentarios” de la FCL en las legislativas de enero en 1956. Se había saldado con una puntuación irrisoria y sobre todo con la escisión  de varios grupos de la FCL, rechazando esta aventura motivada por la sola aspiración de desmarcarse del anarquismo tradicional.

Los años grises.

Durante su huida, Georges Fontenis había sido condenado al menos 10 veces  por sus artículos en El Libertario, sumando un total de dos años de prisión y un millón de francos de multas. No estará más que un año en la cárcel, y será liberado en el marco de la amnistía decretada por el general De Gaulle después de haber tomado el poder en mayo de 1958. Sin embargo tendrá que pagar sus multas durante años.

Habiendo obtenido con dificultad su reintegración en la Educación nacional en el curso de 1958, Georges Fontenis encuentra un puesto de profesor pero, proscrito de la región parisina, parte a enseñar en la región de la tourangelle, la cual ya nunca más dejará.

Sin embargo, del otro lado del Mediterráneo, las atrocidades continúan. Georges Fontenis entra entonces a la Vía comunista, un agrupamiento de extrema izquierda “ecuménica” cuyo eje era la oposición a la guerra en Argelia. Fontenis figura pronto en el equipo de redacción de la revista La Vía Comunista con, entre otros, Denis Berger y Felix Guattari, utilizando un nuevo pseudónimo: G. Grandfond. En la misma época, milita discretamente con el Movimiento Popular de Resistencia (MPR) antifranquista, y reencuentra a antiguos camaradas de la FCL en la lucha anticolonialista, la lucha sindicalista (sobre todo con la Escuela Emancipada y la CGT) y la oposición al golpe en Argelia.

A pesar de todo el período  1958-1968 es, para Georges Fontenis, la de la travesía en un desierto, la corriente comunista libertaria estaba privada de una organización que le diera estructura. Relativamente desocupado después del activismo parisino que había llevado a cabo entre 1944 a 1957, Georges se vuelca en su profesión. De 1962 a 1967, se convierte en inspector de zona rural, después en profesor de psicopedagogía en la Escuela normal de profesores de Tours a partir de septiembre de 1967.

El C.A.R. (Comité de Acción Revolucionaria) de Tours y después de 1968

Georges Fontenis juega nuevamente un rol importante en mayo de 1968, participa en la creación en Tours de un Comité de Acción Revolucionaria, del cual se convierte en uno de sus principales impulsores. El CAR de Tours está presente en la Universidad, en las puertas de las fábricas y de algunas empresas (SNCF, Indreco, SKF), y es como representante del CAR que Fontenis interviene en las asambleas que se organizan. Sin embargo, constata en lo general  “la impotencia total del movimiento libertario” y la “casi inexistencia del movimiento libertario organizado en el seno de los acontecimientos” de 1968. (6)

Georges Fontenis impulsa un grupo local que se adhiere a la Unión de grupos anarquistas comunistas (Ugac) (7). Pero la Ugac no parece determinada a aprovechar la oportunidad histórica abierta por el mayo del 68 para reconstruir una verdadera organización comunista libertaria, y se contenta con la publicación de su revista. Apoyándose en varios grupos que aparecen en la coyuntura, Georges Fontenis contribuye entonces, junto con Daniel Guerin, al lanzamiento del movimiento libertario (MCL) en mayo de 1969, redacta el “Texto teórico de base”.

En Julio de 1971, varios grupos de la Organización revolucionaria anarquista (ORA) se unen al MCL para crear la Organización Comunista Libertaria (OCL), la cual tiene como órgano de difusión Guerra de Clases, gestionado por Daniel Guerin y después por Michel Desmars. Sobre el plano teórico, la OCL está de hecho muy influenciada por el consejismo y desemboca en la extrema izquierda. Georges Fontenis tendrá para morderse los dedos cuando la organización se disuelve en noviembre de 1976 debido a sus mismas tendencias espontáneas y anti-organizativas.

Fiel a su compromiso

De nuevo huérfano de una organización, Georges Fontenis se acerca a partir de 1978 a la Unión de trabajadores comunistas libertarios (UTCL), después de dar su adhesión en noviembre de 1980, poco tiempo después de que lo hizo Daniel Guerin. Figura entonces como “gran veterano” y contesta -sin ser muchas veces escuchado- lo que él llama la “concepción super activista” de la UTCL. (8)

En 1981, interviene en el coloquio de la UTCL, “Cronstadt 1921-Gdansk 1981, sesenta años de resistencia al capitalismo de Estado”, en 1983 da a conocer un episodio poco difundido de la Revolución española al publicar “El mensaje revolucionario de los amigos de Durruti”. En 1990, publica sus Memorias en la editorial Acratie, bajo el título “El otro comunismo. Historia subversiva del movimiento libertario”. Estas Memorias, aumentadas, serán reeditadas en el año 2000 y más tarde en 2008 por las ediciones de AL bajo el título “Cambiar el mundo”. Esta obra constituye una pieza de primer orden para los historiadores, pero también un gran balance político no exento de autocrítica.

Tras la disolución de la UTCL en el seno de Alternativa Libertaria en 1991, George Fontenis participa en sus tres primeros congresos. En 1996, sin dejar de ser miembro de la Escuela emancipada, se una al sindicado SUD-Educación, creado en los tumultos de las huelgas de diciembre de 1995.

Durante muchos años, Georges Fontenis colaboró en el mensual Alternativa Libertaria, hasta que el deterioro de su salud lo obligo poco a poco a cesar sus escritos. Será miembro de Alternativa Libertaria hasta su muerte, ocurrida en su domicilio de Reignac-sur-Indre el 9 de agosto del 2010.

La noticia de su deceso ha sido largamente transmitida en el mundo por la prensa y los sitios web comunistas libertarios y anarco-siindicalistas (Anarkismo.net, Rojoynegro.info, etc). En el seno de Alternativa Libertaria una cierta emoción invade a los y las militantes, aún a quienes no lo conocieron personalmente sino a través de sus Memorias. La organización rinde un homenaje público a una “figura internacional” (9) que fue, hasta el final, plenamente y conscientemente, un camarada.

David Berry
Guillaume Davranche



NOTAS:

 Georges Fontenis, “Changer le monde. Histoire du movement communiste libertaire” (1945-1997), ed. Alternative Libertaire, 2008, p 58.

 La CGT sindicalista revolucionaria (CGT-SR), fue en la entreguerra, la organización anarcosindicalista francesa.

 Leer “1948: les anarchistes rejoignent á regret la CGT-FO”, Alternative Libertaire de abril 2008.

 Leer “1947: la greve Renault enflamme la france”, Alternative Libertaire de abril 2007.

 Maurice Joyeux, “L´affaire Fontenis” en La Rue Num 28 (primer trimestre 1980. Maurice Joyeux (1914-1993) fue un comunista libertario adversario de Georges Fontenis. Despues de 1951 la fracción individualista-tradicionalista se organizará abiertamente constituyendo un agrupamiento “dentro-fuera”, primero bajo el nombre de Comisión de estudios anarquistas, después “La entente anarquista”, pero sin llegar a ganar la mayoría al interior de la FA influenciada por la OPB.

 Changer le monde, Op. Cit. P 156.

 La Ugac se forma con grupos que habían dejado la FCL en diciembre de 1955 debido a su aventura electoral.

 Changer le monde, Op. Cit. P 172.

 Comunicado de AL del 10 de agosto del 2010.

Recuerdos de G. Fontenis



El anticolonialista.

Para mí, recordar a Georges, es acordarse del período de la FCL y su epílogo clandestino, en el apoyo al pueblo argelino en lucha. Por su posición El Libertario tuvo una recepción calurosa con los argelinos del barrio de la Goutte-dÓr en París, y en los cafés de Roubaix. Este períodoco era frecuentemente OJOsaisie y las multas llovían sobre sus redactores, como Georges. Una anécdota sobre él, para proteger a su compañera se habían divorciado, lo que le permitía sustraer a las multas una pensión alimentaria inalienable. Se casarían nuevamente más tarde. Pasaría algún tiempo en prisión por “desafectar la seguridad del Estado”, y no fue el único. Tenía el contacto de los dirigentes del Movimiento nacional argelino (MNA) en Francia y con algunos otros se encuentra con Messali Hadj en su residencia de Angouleme, en el momento en que Guy Molet acababa de ser nombrado presidente del consejo. Transporte de armas, documentos falsos, escondite de jóvenes  objetores de conciencia, las escaramuzas con los tenientes de la Argelia francesa eran la orden del día, junto con los compañeros del Movimiento de lucha anticolonialista del cual Georges era fundador.

Pierre Morain

Militante de la FCL en 1955 fue el primer francés condenado por el Estado por su apoyo a los argelinos resistentes.


Contra la tortura en Argelia

Georges Fontenis ya no está. Es una página del comunismo libertario que pasa. Miro el libro del libro de Georges editado en 1990 por Acratie, El otro comunismo, y un período esencial de nuestra lucha me viene a la memoria, la de la guerra de Argelia. El Libertario denunciaba la tortura y los abusos espantosos cometidos en nombre de Francia por la soldadesca llamada complacientemente “fuerzas de pacificación”. Llevamos ahí, Georges Fontenis al frente, una lucha tan encarnizada como sin esperanza:  era la olla de hierro contra la olla de tierra… y El Libertario, privado de recursos, no pudo más que desaparecer (el último número en la fecha simbólica del 14 de julio de 1956).

Personalmente, y sé que Georges y el resto de los militantes aludidos también era lo mismo, saco de éste período un gran orgullo.

No lo olvidemos: El Frente republicano y Guy Mollet, estaban en el poder, Francois Mitterrand era ministro del interior, los horrores de la guerra de Argelia, dignos de los nazis, cuidadosamente disimulados . El Libertario, la FCL de la que Georges Fontenis era el principal animador, era prácticamente los únicos que en éste período denunciaban estos crímenes abominables. Fueron, de alguna forma, los que salvaron el honor de la Francia de los libres.

Paul Philippe

Antiguo secretario general de la FCL, fue igualmente perseguido y condenado durante la Guerra de Argelia.


Una bandera rojinegra en Tours

Era el 13 de mayo de 1968, día de arranque de la huelga general y de la manifestación de “solidaridad entre trabajadores y estudiantes”, como lo llamará entonces La Nueva República.  Un grupo de trabajadores ferroviarios con los que estaba, blandió una bandera rojinegra que algunos matones del PCF de la época intentaban arrancarles. Fue entonces que un hombre, seguro de sí mismo y cerca de la cincuentena, se interpuso y les preguntó con qué derecho y en virtud de qué poderes querían impedir la presencia de la bandera. Mudos ante los murmullos de desaprobación que empezaron a emanar de los manifestantes próximos, se retiraron. Fue así como la bandera continuó flotando hasta el final de la manifestación. A propósito de esto, el hombres se presentó y propuso que nos volviéramos a ver. Se llamaba Georges Fontenis.

Fue el principio de una aventura militante común: de la creación del Comité de Acción Revolucionaria de Tours en la UTCL, pasando por la creación del MCL y de la OCL. A pesar de las vicisitudes de nuestras respectivas existencias –dudas e interrogantes, distancias geográficas, problemas de salud- aún si los encuentros empezaron a ser raros, jamás cesamos de compartir y de confrontar nuestros análisis, nuestras posiciones, tanto sobre el comunismo libertario, como sobre el período y sus problemas, sobre el futuro. Georges Fontenis fue y es quién más importancia tiene en mi historia militante y en mi adhesión al comunismo libertario.

Michel Desmars

Instigador de huelgas ferroviarias en 1986, y después en 1995 y uno de los cofundadores de SUD-Rail.


Georges Fontenis. Nuestro hermano mayor.

Mi primer recuerdo de Georges Fontenis data de 1979. Fue en París, en ocasión de uno de los primeros congresos de la Unión de trabajadores comunistas libertarios, la UTCL, que se transmutaría, quince años más tarde, en Alternativa Libertaria. Se trataba de un congreso importante para nosotros, porque marcaba la fusión con la Organización combate anarquista (OCA). Habíamos iniciado un proceso de convergencia, ya habíamos sido unidos por una parte de los militantes de la primera OCL (exMCL) que había fundado Georges Fontenis en 1969 con Daniel Guerin. El grupo de Nancy de la OCL y Daniel Guerin se nos habían unido, y habían invitado a Georges Fontenis a hacer los mismo.

Y ahí estaba entonces en el congreso junto con nosotros, el cabello corto, gesto severo, vestido con un impermeable estricto, mientras que todos nosotros estábamos más o menos greñudos, de apariencia abigarrada un tanto hippie. Georges era por mucho mayor que todos nosotros –más de 30 años lo separaban de la mayoría de los que estábamos ahí, y nos impresionaba. Durante los años 1950, la FCL había llevado a cabo un combate valeroso y  ejemplar contra la guerra en Argelia. Pero también llegaba a nosotros precedido de una reputación sulfurosa, impresión que no desmintió del todo en este primer encuentro, iniciando inmediatamente una guerra contra nuestro deseo del momento, el de fusionarnos con la OCA.

Georges se quedó entre nosotros (así como los amigos de la OCA) y aprendimos a apreciarlo. Su aspereza en los debates era la marca de una personalidad remarcable, intransigente, nunca estuvo dispuesto a hacer compromisos en lo que le parecía esencial. Que hayamos estado en tal o tal momento en acuerdo o desacuerdo, su carácter obligaba a estimarlo. Era el carácter de un hombre que se lanza contra las ideas preestablecidas, que se mantiene de pié, que mantiene su cabeza en alto, aún si tiene qué afrontar las ideas más dominantes, a las falsas “evidencias” del sentido común. Ateo convencido, también perseguía con su ironía crítica los brotes de un pensamiento “religioso” –bajo otras formas- en los medios militantes, cosa bastante saludable.

Amaba oponerse a todas las ideas preconcebidas, aún las de la extrema izquierda, adoraba provocar la indignación virtuosa de algunos de nosotros (y no sólo de los anarquistas “fangosos”, y lo hacía con una felicidad maliciosa placentera. Si bien lo primero que viene a la memoria en estos tres decenios de lucha compartida, es su sonrisa cáustica pero benévola. Su inteligencia constructiva. Su paciencia, cuando éramos menos realistas que él. La constancia de su compromiso, su presencia sólida a nuestro lado, en tantas reuniones. Y su fidelidad a los grandes temas de su combate, y al mismo tiempo, si seguimos el curso de su trayectoria militante, su capacidad de autocrítica.

Patrice Spadoni

Fundador de la UTCL, de AL, de SUD-PIT y AC!


Su santidad Georges 1º

En 1996, la tranquila Touraine fue golpeada por una graciosa catástrofe. Por los 1500 años del bautizo de Clovis, el Papa Juan Pablo II decidió establecer ahí sus oficinas por cuatro días, antes de viajar a Bretaña, Reims, y París. Su visita terminó en “apoteosis” con una misa en Tours para celebrar al “buen San Martín”.

Desde finales de 1995, el Colectivo contra la visita del Papa a Tours, iniciado por los libertarios del Libre Pensamiento, denunciaban la presencia de estos ejércitos de curas y el desperdicio del dinero público. Durante sus nueve meses de actividad, contaría con 70 a 100 miembros. AL formó parte del Colectivo y Georges Fontenis era asiduo a las reuniones.

El punto central de muchas de las iniciativas del Colectivo es la manifestación organizada durante la misa del santo cura en jefe de Tours, el 21 de septiembre de 1996, la cual reuniría a varios miles de personas.

Para esto, el camión sonorizado debe remolcar un “preservamóbil”, un tipo de vehículo híbrido compuesto de un condón gigante. La persona elegida para instalarse –un camarada del Libre Pensamiento, de físico y edad próxima a Juan Pablo II, desiste. Sin dudar, va a endosar este rol (justamente un personaje satanizado por una parte del movimiento libertario). Se pliega con gusto –con humor- a las sesiones de vestimenta de Laurence, quien le confeccionará un magnífico vestido blanco. Y es así como Georges 1ero participa en la manifestación, saludando con su diestra a sus fieles y sosteniendo con la otra mano una escoba que hacía la función de báculo pontifical.

Erik Sionneau

Es delegado departamental de Solidaires 37.


Traducción: Brenda Aguilar

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