Haiti Victima De Huracanes
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Monday October 20, 2008 12:43
by ELN - Revista Insurrección 134

martes, 14 de octubre de 2008
Haití no puede desarrollarse si el pueblo, las masas de trabajadores que representan las fuerzas vivas de la nación, no se elevan ellas mismas en pro de un mayor bienestar, mayor visibilidad y justicia social.
Antenor Fermín, patriota haitiano en carta a Roosevelt en 1905.

Haití aparece y desaparece de la escena nuestramericana, al vaivén de los huracanes que de todo tipo arrasan a este pueblo, simiente de libertad y solidaridad internacionalista.
Un pueblo semilla.
Haití fue el primer territorio libre de esclavos en este hemisferio, producto de la revolución antiesclavista e independentista de 1794, conducida por el general Toussaint Louverture. Desde los propios inicios de la Unión Americana, llamada ahora Estados Unidos de América, Haití ha estado en la mira de sus acciones imperiales. George Washington y Thomas Jefferson, presidentes, acompañaron al imperio francés, en las manos de Bonaparte, en su intento de recomponer su poder en Haití a inicios del siglo XIX y volver a imponer la esclavitud.
Haití constituyó en 1804, la primera república gobernada por esclavos y libertos negros y mestizos del mundo, dirigida por Jean Jacques Dessalines . Francia reconoció la independencia de Haití en 1825. Estados Unidos hasta 1862. Era un ejemplo nefasto una república de negros para las repúblicas de blancos, infestadas de esclavos negros ansiosos de la libertad. Así pensaban los cancilleres de Estados Unidos y Francia de la época.
En 1816 ya era presidente de Haití Alexander Pétion, y es allí donde El Libertador Simón Bolívar va a buscar la solidaridad necesaria para culminar la independencia de nuestras naciones. Pétion puso una condición: liberar a los esclavos en todas las repúblicas que se fundaran.
El huracán imperialista.
Hasta 1900, se contabilizan 17 intervenciones directas de las tropas imperiales yanquis en Haití.
En 1915, con la disculpa de un alzamiento popular que llevó al ajusticiamiento de un dictador, producto de otra intervención previa, las tropas yanquis se apropian de Haití, interviniendo y ocupando su territorio hasta 1934. La guerra de liberación del pueblo haitiano fue sofocada por todos los medios, incluidos bombardeos indiscriminados. En 1930 se da la última masacre campesina. En 1934 se van de Haití, dejando todas las bases neocoloniales, desde la exacción de productos hasta el control de todas las finanzas.
En 1950, patrocinan los EEUU un golpe de estado, que conduce el país a las elecciones espurias de 1956, donde se elige a Francisco Duvalier, el nefasto Papa Doc, hijo predilecto de los gringos, constituido en dictador hasta 1971, y sucedido por su hijito Jean-Claude Duvalier , Nene Doc, hasta 1986. El imperio del terror, con la abierta complicidad de todos los presidentes yanquis, arrasa al pueblo y la economía.
Tumbado por una insurrección popular, es sucedido por una serie de generales, impuestos por los gringos, hasta que en el año 2001, triunfa Jean Bertrand Aristide, sacerdote que dirigía el movimiento democrático y popular Avalancha.
Recién comenzando, Clinton, el demócrata, le impuso el tutelaje de la OEA, en las políticas de seguridad, narcotráfico, y emigración condicionando las ayudas internacionales. En una maniobra no muy clara, Aristide es repuesto en el poder luego de un golpe y posteriormente en el 2004, de nuevo sacado del poder, por una intervención militar combinada entre los imperialistas franceses y estadounidenses, que lo secuestran y envían al presidente Aristide a un país africano, donde permanece hasta hoy.
El huracán humanitario de la MINUSTAH
En medio del vacío de poder y de la nueva intervención imperialista, el Consejo de Seguridad de la ONU, mediante la resolución número 1529 del 2004, y con el propósito manifiesto de “preservar la soberanía, la independencia y la integridad territorial y unidad de Haití”, envía una fuerza multinacional político-militar de la cual hacen parte para vergüenza de Nuestramérica, tropas de Brasil, Bolivia, Argentina, Ecuador, Uruguay, Guatemala, Chile, Perú y Paraguay.
Esta fuerza de ocupación, funcional a los planes de los Estados Unidos, lleva una misión represiva, que cada día trae más rechazo del pueblo haitiano.
A solicitud del presidente René Preval, acaba de ser prorrogada su estadía en suelo haitiano. Son incontables las denuncias de muertos, desaparecidos, heridos, reprimidos, con sus acciones militares y policiales, en nombre de una supuesta estabilización que por ninguna parte se ve. El pueblo haitiano acaba de realizar movilizaciones pacíficas y acciones de fuerza en contra de la presencia de la soldadesca de casco azul.
El costo de la Misión está en los 500 millones de dólares anuales.
El huracán neoliberal.
El 80 por ciento de la población haitiana no gana ni siquiera para comer una vez al día. Haití se ubica en el puesto 150 de 177 en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU. Es de lejos el país más pobre de Nuestramérica.
El FMI y el BM le impusieron a los regímenes títeres de los Estados Unidos un plan de ajuste y de liberalización de la economía que como resultado más resaltante fue la destrucción de su autosuficiencia alimentaria. Haití importa más del 80% de lo que consume. La incipiente industria local fue destruida y el mayor empleador que era el Estado, reducido a su mínima expresión. El desempleo es del 80%. La privatización llegó a todos los servicios públicos, la educación y la salud.
En abril de este año, los alzamientos fueron vinculados al hambre y la ausencia de trabajo. El pueblo haitiano quiere libertad, justicia, trabajo y autodeterminación.
Los huracanes caribeños.
Los huracanes Gustav, Hanna e Ike y una tormenta tropical entre agosto y setiembre, han destruido totalmente Haití. Centenares de miles de damnificados, miles de muertos y más de la mitad del territorio bajo el agua y las incipientes infraestructuras sanitarias y eléctricas destrozadas, es el resultado de esta temporada de huracanes que aún no termina.
El sufrido pueblo haitiano, recibe los embates de una naturaleza inclemente, que se ha ensañado con un país ya golpeado por los otros huracanes, más humanos.
Solidaridad con el pueblo haitiano.
-Autodeterminación política y soberanía nacional, justicia social y libertad, son las principales razones para la lucha del rebelde pueblo de Haití.
-Que vuelva Aristide, su presidente constitucional y entre los haitianos decidan su futuro político, democráticamente.
-Que se vayan y no vuelvan jamás los soldados extranjeros.
-Que se resarza la deuda que los imperialismos yanqui y francés, han acumulado con los siglos de saqueos e intervenciones. Que se cancele la deuda externa.
-Que los pueblos del mundo muestren, como lo hace Cuba, que es posible la solidaridad entre nosotros. Hay más de cuatrocientos médicos cubanos en todas las provincias de Haití. Casi mil estudiantes haitianos formándose en la Isla, asesores en diversas áreas y una campaña de alfabetización en curso, por radio en idioma creole. Venezuela ya incorporó a PETROCARIBE a Haití, y brinda solidaridad económica generosa en este tiempo de calamidades. No tienen un solo soldado en la tierra gloriosa de Petión, Louvertoure y Dessalines.
Haití nos alimentó nuestras ansias de libertad, bebimos de su fuerza libertaria. La solidaridad es imperativa con Haití y su pueblo